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Hay que tener los pies muy bien puestos en la tierra
Astrid Barnet
Colaboradora de Radio Rebelde
web@radiorebelde.icrt.cu
11 de Noviembre de 2009, 1:42 p.m.
La Habana, Cuba.- “La doble batalla por el mejoramiento de la seguridad alimentaria de una creciente población mundial y por, al mismo tiempo, contener el cambio climático puede combatirse en un frente común: las tierras agrícolas del Planeta”, destacó en fecha reciente un informe emitido por el Fondo de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
El informe, La seguridad alimentaria y la mitigación de la agricultura en los países en desarrollo: opciones para conseguir sinergias, fue expuesto durante la Conferencia sobre el Cambio Climático efectuada en la ciudad española de Barcelona.
Para un gran número de especialistas la agricultura no sólo sufre los impactos del cambio climático, sino que es también responsable del 14 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero pero, a su vez, puede brindar solución a ese problema. ¿Cómo? Mediante la reducción o eliminación de una parte significativa de las emisiones globales.
Según la FAO: cerca del 70 por ciento de esta reducción potencial podría llevarse a cabo en los países en desarrollo y, para ello, las principales opciones técnicas deberían estar conducidas hacia mejoras en la gestión de las tierras agrícolas y de pastoreo, y en la restauración de los suelos orgánicos y de las tierras degradadas.
Cerca del 90 por ciento del potencial técnico de la agricultura procede de la retención de carbono en el suelo. Ello supone niveles crecientes de materia orgánica -cuyo componente principal es el elemento carbono- en el suelo. Algo que podría traducirse en un mejor contenido de nutrientes para las plantas y en una mayor capacidad de retención hídrica, lo que conduciría finalmente a mayores rendimientos.
El cambio climático del Planeta está generando consecuencias funestas para la humanidad, incluso, hay quienes se han atrevido a vaticinar el año 2050 como el comienzo del fin. Ciertamente, los niveles de contaminación y emisión de gases están subiendo de manera continua y ponen en peligro las condiciones normales de vida para las próximas generaciones.
El Ártico es la zona de mayor vulnerabilidad, las temperaturas están aumentando y el hielo se está derritiendo. Todas sus especies de flora y fauna, acostumbradas a su particular hábitat, podrían desaparecer con el incremento de las temperaturas.
Las regiones del Sahara, en África, donde se estima que las zonas secas lo serán aún más, ya están soportando los fuertes impactos del cambio. Las islas pequeñas, por su falta de capacidad para adaptarse también están en peligro de desaparecer. La cuarta área crítica es la conformada por los grandes deltas ubicados en Asia, donde miles de personas seguirán muriendo y corriendo los graves peligros de inundaciones similares a las de los últimos cuatro años.
A esto habría que agregar que la temperatura mundial promedio subió en los últimos 50 años al ritmo más acelerado de la Historia, y los años más calurosos se contaron luego de 1998.
En el caso de la agricultura, urge la realización de acciones inmediatas que atenúen el cambio climático en los países no sólo en desarrollo, sino también industrializados. Los problemas referidos al cambio climático pertenecen al mundo entero y, en especial, a los gobiernos de cada nación.
El clima de este Planeta, la Tierra, está trastornado, y a los cambios de temperatura que se producen de manera natural se le suman otros más graves: los provocados por el hombre. Por tanto, hay que tener los pies muy bien puestos en la tierra. |