El mismo perro y casi el mismo collar
Joaquín Rivery Tur
Colaborador de Radio Rebelde
11 de Diciembre de 2008, 8:40 a.m.
La Habana, Cuba.- El tratado por el cual las tropas norteamericanas permanecerán ocupando el territorio iraquí por lo menos hasta el 2011 tiene justificaciones que, por casualidad, se parecen mucho a otras empleadas por Washington anteriormente.
Si usted se pregunta por qué se encuentran en territorio de la antigua Mesopotamia
150 soldados norteamericanos, tendrá que responderse que para asegurarse una fuente de petróleo y una posición estratégica para posibles conflictos en una zona sumamente explosiva.
La invasión a Iraq ordenada por Bush, con el visto bueno de José María Aznar y
Anthony Blair, no tenía justificación ninguna. La permanencia de las tropas en Iraq tampoco tiene excusa.
Igual que el gobierno de George W. Bush concibió a puras mentiras un pretexto para lanzar el ataque contra un país árabe lleno de combustible, asimismo ha inventado otra razón para imponer al gobierno designado por Washington el tratado de ocupación hasta 2011.
¿Y quién asegura que no van a encontrar una justificación para estirar la fecha mucho más allá de lo estipulado? Entonces se adujo que Saddam Hussein desarrollaba armas de exterminio masivo y todas las investigaciones e inspecciones demostraron que era solo una maquinación que sirvió de pretexto para la agresión.
Ahora, ante las críticas que suscita el tratado que “permite” la ocupación (habría que ver si a alguien en el “gobierno iraquí” se le podía ocurrir impugnarlo), el mando militar norteamericano dice que ese acuerdo es necesario porque Al Qaeda puede regresar a Iraq.
A sangre y fuego, con bombardeos a civiles, ciudades destrozadas, ametrallamientos a cualquiera que sea “sospechoso”, torturas y cárceles secretas, las tropas invasoras han conseguido que se reduzca el nivel de acción de la resistencia.
Pero no están tranquilos. Tienen miedo. Si se van, el gobierno puede ser fácilmente derrocado con una sublevación popular. Una retirada equivaldría casi a perder el país. Las alegaciones a las armas de exterminio masivo y a un posible retorno de Al Qaeda son exactamente el mismo perro, casi con el mismo collar. |