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El dios, el profeta y la Biblia
Joaquín Rivery Tur
Colaborador de Radio Rebelde
web@radiorebelde.icrt.cu
12 de Agosto de 2009, 9:33 a.m.
La Habana, Cuba.- En el Edén capitalista de Estados Unidos, el dios que todo lo rige es el Dinero. A él se le ruega y se juega, se predica en su nombre, a los niños se les enseña desde temprano su poder omnipotente en todas las operaciones de la vida. Allá, el que tiene dinero vale, y el que no tiene mejor se lo traga la tierra.
Si el dinero es el Dios, el automóvil es el profeta de la existencia. El vehículo determina la calidad de la persona. Si usted llega a un hotel en lo que ellos llaman una limusina, el portero se extrema en cortesía. Si maneja un auto no muy nuevo con tendencia a lo destartalado, hasta los muchachos en las calles le tiran piedras.
En Estados Unidos tener un automóvil es más importante que muchas otras cosas y en medio de la crisis hipotecaria, muchos desahuciados se vieron obligados a vivir en sus vehículos y existen en muchas ciudades verdaderos barrios de personas que tuvieron que recurrir a estas agrupaciones automovilísticas para facilitarse un poco la existencia.
Es tan importante el automóvil en la filosofía imperial que el Gobierno de Barack Obama, cuando se produjo la catástrofe de las grandes marcas norteamericanas por la tormenta económica global, ideó inmediatamente ofrecer un incentivo a las personas que compraran carros nuevos.
Como la crisis había propinado una paliza a los bolsillos, Obama ofreció una ayuda de hasta 4 500 dólares a las personas que abandonaran sus autos antiguos y compraran nuevos. Una ayuda para envenenar más el ambiente.
Por supuesto que vehículos con precios de varias decenas de miles de dólares raramente se venden al contado. Para ello se emplea la Biblia principal de los norteamericanos: el crédito.
Los estadounidenses no podrían vivir sin esa cosa que los lleva de la mano a las tiendas, los supermercados, las firmas hipotecarias. A todas partes van con su crédito, su Biblia, siempre gastando más de lo que tienen.
Por eso Estados Unidos es el país más endeudado del mundo y su déficit comercial suma cada año centenares de miles de millones de dólares.
Sobre esos pilares se sustenta el Imperio: el dios Dinero, el profeta automóvil y la Biblia del crédito. Vida ficticia. Vida temporal. |