La crisis azota a los niños
Joaquín Rivery Tur
Colaborador de Radio Rebelde
17 de Febrero de 2009, 12:10 p.m.
La Habana, Cuba.- Es el eterno problema de la división de los golpes que proporciona una crisis económica a la población.
Daniel Shoer Roth, columnista de El Nuevo Herald, lo plantea con crudeza en tres cuartillas en su sección de temas sociales del periódico. Hubo mucha fiesta en el fin de semana de San Valentín en el condado de Miami-Dade, pero no para los 2.382 niños que carecen de un techo propio que los abrigue y que nadie sabe cuántos serán a medida que camine la catástrofe económica.
Se acaba de aprobar un plan de rescate económico, un plan enorme, y el columnista indica que el gobierno del presidente Obama hace un esfuerzo quijotesco por salvaguardar al sector privado y reanimar la economía para generar fuentes de empleo, y se pregunta: “… ¿qué tal si se ocupa de 1.350.000 niños sin hogar propio en Estados Unidos?
Shoer Roth se encierra en su pequeño mundo de Miami porque trabaja para un periódico muy local, aunque sus señalamientos podrían extrapolarse, más o menos, a todo el territorio norteamericano.
Debido a la crisis, el distrito escolar de Miami-Dade observó el último año un alza del 8 % en la población de alumnos desamparados. En los refugios, los pequeños se exponen a un ambiente tóxico con normas rígidas, malos hábitos de conducta y pequeños hurtos; además de temer ser ridiculizados entre sus compañeros de escuela por vivir allí.
“A pesar de todo el progreso que hemos hecho en Miami (tecnológico, no social, moral o de justicia. N. del comentarista), todavía estamos lejos de la decencia fundamental'', según Dave Lawrence, presidente del fideicomiso Children's Trust.
Sucede que la crisis hipotecaria lleva constantemente el desalojo a los hogares de menos recursos, y los niños y sus padres se ven obligados a mudarse con frecuencia. Cada casa les dura hasta que no pueden pagar y, entonces, los echan a la calle.
La movilidad y cambio de escuelas, por supuesto, los atrasa y en muchas ocasiones los obliga a abandonar las aulas para tratar de abrirse paso en la vida de alguna manera, no siempre lícita.
Independientemente de los totalmente desamparados, dice Shoer, en Miami-Dade viven 125.000 niños sin seguro médico, que llegan a mediados de febrero del 2009 a casi 800.000 en la Florida y ¿cuántos en Estados Unidos? ¿Cuáles serán las cantidades cuando la crisis toque un fondo que nadie imagina dónde está? |