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Dailyn Ruano Martínez
Periodista de Rebelde
Esfuerzos redoblados, ganancias seguras
18 de Septiembre de 2008, 1:20 p.m.
LA HABANA, CUBA.- En estos días de controvertidas situaciones se ponen a prueba una vez más algunas de las premisas fundamentales de nuestro pueblo: entrega, altruismo, desinterés, solidaridad, hermandad, etc.
Destrozos por doquier fue lo que nos dejaron los tres fenómenos meteorológicos que asolaron nuestro archipiélago. Pero después de observar por varios días el panorama de catástrofe que procedió al paso de Fay, Gustav e Ike, cuyo impacto en los sectores de la vivienda, la agricultura y la economía en general pueden compararse con los rastros de un bombardeo, la moral y entrega del pueblo cubano no han decaído.
Un informe preliminar de los daños causados por los huracanes cifran las pérdidas en alrededor de 5 mil millones de dólares. Con el mayor impacto en las viviendas: cerca de medio millón dañadas, buena parte de ellas con pérdidas parciales y totales de techo, además de otras averías. En estas cifras los más de 60 mil derrumbes totales ocurridos en todo el territorio.
Pero las imágenes van cambiando, si hasta hace unos días por disímiles parajes de la isla se observaban carreteras bloqueadas, casas devueltas al ladrillo y el polvo, anegadas; cables y postes del tendido eléctrico reducidos al suelo, plantaciones arrasadas. Eso ya es historia. Multiplicados esfuerzos han hecho lo posible por al menos eliminar los destrozos.
En estos momentos las vicisitudes son muchas, pero lo más importantes es tomar conciencia de que papel debemos jugar y empeñarnos en hacerlo lo mejor posible. La cohesión será nuestra principal arma.
Ya se han recibido innumerables donativos. Países amigos han colaborado en lo posible, pero tenemos que tener presente que los resultados más importantes en materia de recuperación dependen en buena medida de nosotros mismos y no de lo que nos puedan enviar otros pueblos y organismos.
En esta batalla campal en la cual estamos involucrados de cierta manera todos los cubanos, pues la actual situación nos afecta a todos por igual, es imprescindible la acción mancomunada de los jóvenes, la llamada arcilla fundamental de la Revolución tiene ante sí la oportunidad ineludible de demostrar que son una fuerza pujante e incondicional.
Ya se han visto en las calles a miles de jóvenes miembros activos de las FAR. recogiendo escombros, cortando árboles, transportando materiales, en fin, participando en la recuperación de pueblos y ciudades.
Pero unido a las labores recuperativas y de construcción se hace necesario impulsar la producción de alimentos, doblemente afectada —por la crisis mundial y por los efectos de los ciclones—, y vital para el posterior desarrollo del país.
En cada uno de estos lugares son imprescindibles los jóvenes, por su vigorosidad, empuje, fuerza, alegría y entrega. Esa masa redentora, capaz de cumplir incontables misiones como lo han demostrado en anteriores ocasiones, tienen ante sí un nuevo, levantar el país.
Seguros estamos que la confianza en ellos depositada no les permitirá flaquear. Esta es una dura y larga faena, pero como en los años 30, en la Sierra, en la Campaña de Alfabetización, en Girón y en miles de otras ocasiones su aporte será decisivo y no nos defraudarán. |