En Brasil hubo apoteosis cubana
Joaquín Rivery Tur
Colaborador de Radio Rebelde
18 de Diciembre de 2008, 9:55 a.m.
La Habana, Cuba.- Son las paradojas de la mentira y la negación de la teoría de Joseph Goebbels. Estados Unidos lleva 50 años lanzando todo tipo de agresiones, calumnias, ataques (verbales y de guerra) contra la Revolución cubana, y al final se produce una apoteosis que reafirma las posiciones de la isla caribeña y refuta las mentiras en chorro desde Washington.
Los presidente de América Latina y el Caribe, reunidos en el balneario de Costa do Sauípe, Salvador de Bahía, Brasil, reconocieron de consuno los derechos de Cuba y repudiaron la política norteamericana hacia la Revolución.
Las excepciones fueron los mandatarios de Perú, Alan García, y de Colombia. No se trata únicamente de que todos pidieran, en esta cumbre múltiple, a una sola voz el cese del bloqueo norteamericano contra el régimen que los cubanos quisieron darse.
En la Casa Blanca, W. Bush y su equipo seguramente estaban muy molestos por el trato especialmente afectuoso que recibió Raúl Castro, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la ínsula luchadora e imbatible.
A Raúl, como le dicen los cubanos, todos los medios de difusión le dedicaron un espacio preferente, aunque no siempre estén de acuerdo con la Revolución.
En Costa do Sauípe se realizaron varias cumbres: la de América Latina y El Caribe sobre Integración y Desarrollo, del MERCOSUR, del Grupo de Río y de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). Al final, es como se hubiese sido una sola, porque en todas primó el interés común, el dirigente cubano tuvo una participación destacada, fue agasajado por mandatarios de otras naciones latinoamericanas y blanco de las persecuciones de la prensa.
Recibió invitaciones a realizar visitas oficiales, cursó él mismo otras tantas como le hicieron, se mostró amable y digno.
No solo asistió el Presidente de Cuba en las cumbres. Lo peor para Estados Unidos es que estuvo también Fidel en las ideas, en el espíritu, en el soplo de integración que va penetrando las conciencias latinoamericanas y ha hecho despertar una rebeldía hasta ahora dormida.
Goebbels decía que una mentira repetida podía llegar a convertirse en verdad. Cincuenta años de falsedades sobre la Revolución cubana demuestran la debilidad de la teoría, abrasada por Bush y su gobierno con crueldad nazi hacia Cuba, Panamá, Granada, República Dominicana, Haití, Guatemala…
A cincuenta años del triunfo, Fidel y Raúl están en la cumbre del prestigio latinoamericano y han derrotado política y militarmente a diez presidentes norteamericanos consecutivos. Están invictos. |