Puertorriqueños y dominicanos juntos a Martí
Miralys Sánchez Pupo
Colaboradora de Radio Rebelde
19 de Enero de 2009, 3:00 p.m.
LA HABANA, CUBA.- Para José Martí también había un espacio de cariño hacia los hijos de la patria quisqueyana. Los dominicanos también se integraron a esa hermandad nacida de emocionantes muestras de mutuo regocijo y fervor patriótico. En las memorias de Martí estaban las raíces del poeta José María Heredia, quien nació en Santiago de Cuba de padres que llegaron vía Jamaica, luego de la sublevación de Toussaint Louverture, que los hizo salir de Santo Domingo. De esa forma nació en suelo cubano quien entregó el símbolo luminoso de la estrella solitaria como expresión del ideal independentista de los cubanos
Dentro de esas figuras queridas estuvo la necesaria presencia de Máximo Gómez Báez, al frente de las fuerzas cubanas en las dos etapas de la lucha emancipadora de los cubanos. Ante el gigante militar que enseñó a los cubanos el combate con el machete, estuvo el reconocimiento del Maestro, para quien fue designado por el Partido Revolucionario Cubano como General en Jefe de todas las fuerzas cubanas para el próximo combate.
La fragmentación política en Las Antillas y en América Latina fue un factor de dominación colonial en el área que unió esfuerzos entre puertorriqueños y dominicanos. Entre ellos estuvo Gregorio Luperón cuyo patriotismo mostró sus cualidades como el primer antiimperialista dominicano con una actitud en defensa de la solidaridad antillana y con la revolución. Hermanado con el puertorriqueño Eugenio María de Hostos y Ramón Emeterio Betances, junto al primero editó la revista Las Dos Antillas, que dedicó sus espacios en defensa de los intereses de los pueblos de Cuba y Puerto Rico.
Betances estaba en Puerto Príncipe cuando eran ostensibles las intenciones norteamericanas contra la República Dominicana, contra Cuba y contra las Antillas en general cuando Gregorio Luperón escribió a su amigo el 10 de marzo de 1870. En su posdata dejó constancia de su declaración de principios antillanistas en los términos siguientes:
“He leído su apreciada de fecha 21 del pasado. Primero: por nuestra causa en general, tan mal comprendida por los hombres que representan este Estado, llamando por la naturaleza a hacer tan gran papel en la emancipación de las Antillas: por Ud. Y por mí; por Cuba y Puerto rico; como por Santo Domingo. Cada día son mayores las ambiciones extemporáneas, las intrigas, las traiciones, las presunciones, las ingratitudes…”
El dominicano Luperón se entrevistó con Antonio Maceo en Puerto Plata y la mutua admiración entre tan grandes hombres fue perdurable. En la mente del primer antiimperialista dominicano brilló por siempre la defensa de la libertad también en la hermana isla de Cuba. |