La guerra de los zapatazos
Joaquín Rivery Tur
Colaborador de Radio Rebelde
20 de Diciembre de 2008, 9:55 a.m.
La Habana, Cuba.- Muntater al Zaidi ha armado un verdadero revolico con su decisión de lanzar a Bush un par de zapatazos en una conferencia de prensa en Iraq. Saramago, el premio Nobel de Literatura, lo calificó escuetamente del último golpe a W.
¡Qué clase de ridículo! Ir a una conferencia de prensa a un país que ha sido devastado por sus órdenes mesiánicas y recibir el envío de dos zapatos y el calificativo de ¡Perro!, los peores insultos para los musulmanes.
La mecha prendió, en Faluya, miles de estudiantes de la ciudad lanzaron sus zapatos un día después a unos marines norteamericanos que nadie desea ver en Iraq. El Zapato adquirió ya otra categoría. Era un arma de desprecio.
El lío se hizo mayor cuando el presidente del Parlamento iraquí (el aprobado por Washington) se enfrascó en tremenda disputa porque una parte de los legisladores consideraron que el periodista debía ser excarcelado, mientras otros, adictos a los yanquis, se prestaban al juego de la condena a prisión. El Presidente del cuerpo legislativo, que no pudo controlar la pelea, presentó la renuncia a su cargo.
Devenido ya símbolo del repudio a la ocupación norteamericana, el zapato cobró fama y la fábrica turca que confeccionó el diseño recibió pedidos por 300 000 pares del calzado creador del milagro de unir a todos los musulmanes. El Código 271 pasó a convertirse rápidamente en el modelo “zapato de Bush”.
La fama de los zapatazos se extendió al campo de la cultura y el premio al mejor guión árabe en el Festival Internacional de Cine de Dubai fue dedicado al lanzador de zapatos contra W. Bush.
La directora y guionista palestino-estadounidense Annemarie Jacir, que recibió el premio la noche del jueves en la gala de clausura, dijo que quería dedicar la distinción al periodista Al Saidi, el héroe que debe estar satisfecho a pesar de la paliza que le dieron las bestias de la seguridad.
Y en la WEB, un británico incluso se apresuró a confeccionar un juego en el sitio play.sockandawe.com para poner a la disposición de los internautas la posibilidad de darle un zapatazo virtual a George W.
Hay que estar de acuerdo con Saramago. Se trató del zapatazo definitivo a uno de los gobernantes más desprestigiados de la historia de Estados Unidos y quedarás ahí para la historia que su guerra sin ganar en Iraq terminó para él y para los conservadores guerreristas que lo acompañan con un insulto irreverente salido del alma árabe y musulmana. |