Desfiles martianos a lo largo del tiempo
Miralys Sánchez Pupo
Colaboradora de Rebelde
22 de Octubre de 2008, 10:35 a.m.
LA HABANA, CUBA.- La figura de José Martí amanece en los bustos que miran al sol en los actos matutinos de todas las escuelas cubanas en las ciudades o las montañas. Pero aún bajo gobiernos de la seudo república que le dieron la espalda a su ideario humanístico, el desfile ante su presencia siempre fue un acontecimiento cotidiano en días de su natalicio.
El Parque Central de La Habana que dispone de la hermosa escultura de mármol de carrara del Maestro en su centro ha conocido del paso de muchas generaciones de cubanos. Ella se levantó por decisión popular y nació de manos del artista cubano José Villalta Saavedra, representante del estilo de la cultura de transición finisecular del país entre el siglo XIX y el XX.
Los 28 de enero cada año los escolares cubanos desfilaron ante la marmórea figura del Maestro para colocar ante sus pies una flor blanca como representación de sus más puros ideales. La tradición se ha mantenido por siempre en todo el país y sirve para exaltar la vigencia del pensamiento del Héroe Nacional Cubano.
Pero el Martí que sigue llamando al combate por la justicia social desde el Parque Central también fue escogido por quienes visitaron a Cuba a lo largo de los años en gesto de reconocimiento y de juramento ante él, por alcanzar para nuestras adoloridas república latinoamericanas el futuro que el precisó en su mente, para levantan la gran república bolivariana pendiente para abrazar a todos sus hijos en un solo haz.
Entre esas hermanas naciones han llegado a lo largo del tiempo muchas ofrendas florales que se depositan en el Parque Central o sencillamente ir a su encuentro con la meditación en el futuro. Actualmente los estudiantes extranjeros que estudian en el país tienen acercamiento ante ésta escultura además de visitar el Museo Casa Natal de José Martí.
Los mexicanos, venezolanos, argentinos o brasileños, sin olvidar los caribeños que nos visitan llegan a este punto además de aquellos que por presentación de credenciales diplomáticas llegan al Memorial José Martí en la Plaza de la Revolución. Pero a lo largo del tiempo otras expresiones continúan exaltando el hermoso símbolo que es Martí para los pueblos del tercer mundo.
El que fuera cónsul general de la República Oriental de Uruguay en Nueva York desde 1884 y su represente en ante la Conferencia Monetaria Internacional que se realizó en Washington en 1891, fue recordado de forma muy original en el espacio de su monumento del Parque Central. José Battle y Ordóñez y Baltasar Brum, Presidente de la República y Canciller respectivamente, propusieron al parlamento en 1914 homenajear al Maestro con un friso que se colocó a sus pies en él desde 1918, hace ya 90 años. |