Barack Obama: el tiempo dirá la última palabra
Astrid Barnet
Colaboradora de Radio Rebelde
23 de Diciembre de 2008, 10:35 a.m.
LA HABANA, CUBA.- Para la gran mayoría de los analistas el recién electo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, es uno de los políticos más capaces en la historia de ese país, y reafirman tal planteamiento basados en las promesas de acciones que éste ha realizado desde el inicio de su campaña electoral.
Al respecto analicemos algunos puntos de su plataforma programática como son, entre otros, la extensión de los recortes impositivos para los ciudadanos que perciban menos de 250 000 dólares anuales; destinar 100 mil millones de dólares para que todos los estadounidenses tengan seguro médico; facilitar tecnologías limpias, como la solar y la eólica, mediante una inversión de 150 mil millones de dólares en 10 años; crear dos millones de puestos de trabajo, en especial en la industria manufacturera; combatir los excesos de las compañías emisoras de tarjetas de crédito; establecer un impuesto sobre las ganancias de las compañías petroleras; reformular las leyes de quiebra empresarial; proteger la propiedad de la vivienda y combatir el fraude hipotecario, y revisar el tratado comercial entre Estados Unidos, Canadá y México.
Asimismo aspira “a un nuevo punto de vista para la producción energética de Estados Unidos con el Departamento del Interior en lo más avanzado de la política medioambiental y energética".
En lo que respecta al sector de la educación, desde su labor como senador, Obama puso énfasis en una educación universitaria más accesible económicamente; al mismo tiempo que impulsó diversas iniciativas a favor del logro de transparencia en el financiamiento del gobierno hacia ese sector, y hacia una mayor representación de las minorías y de la mujer en la investigación científica.
Según recientes declaraciones, Obama apuesta por la redefinición del programa No child left behind --tan promocionado durante el Gobierno de Bush--, para el logro de una mayor inversión en el programa de educación nacional “accesible a todos”. Hay que recordar que, en ese sector, los resultados del Mandatario republicano fueron casi nulos. Prueba de ello son (entre otras afectaciones) la caída porcentual de indicadores en la educación primaria, superior y científico-técnica; en los proyectos referidos a competitividad tecnológica y en el número de egresados a nivel nacional.
El que Barack Obama haya puesto en el centro de sus promesas de cambios todos estos problemas denota sus aspiraciones de que Estados Unidos obtenga una nueva imagen en la sociedad global y (por supuesto), la necesidad de salvaguardarlo como sistema imperial. Y, nada más.
No obstante, y aunque el escenario de su actuación preliminar parece continuar siendo incambiable en relación con otras partes del orbe - en especial con el Medio Oriente-, buenas intenciones (parece) no faltan dentro de su política interna. Cómo logrará sus objetivos en materia de salud, educación, vivienda, energía - por no invocar otros de sus planteamientos en pasadas tribunas- , de supervivencia, en general, dentro de una sociedad creada y adaptada al consumismo, es lo que muchos se preguntan ante el azote de una crisis económica y financiera que se agudiza cada día más. Entonces…tiempo al tiempo. |