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Escuela de las Américas o Escuela de Asesinos
Astrid Barnet
Colaboradora de Radio Rebelde
web@radiorebelde.icrt.cu
27 de Julio de 2009, 11:20 a.m.
La Habana, Cuba.- “Temprano esta mañana unos 200 soldados hondureños llegaron a la residencia del presidente José Manuel Zelaya…supuestamente dispararon algunos tiros y detuvieron al presidente…”: “Zelaya declaró a TeleSUR que los soldados lo llevaron a una base de la fuerza aérea y lo colocaron en un avión rumbo a Costa Rica…”Amenazaron con dispararme”, dijo.
Así informaban algunos rotativos acerca del golpe de estado perpetrado el pasado 28 de junio contra el Presidente de Honduras, José Manuel Zelaya.
Mas… ¿Por qué esta actitud de la soldadesca hondureña contra un Presidente electo constitucionalmente? ¿A qué escuela de formación militar obedecen estos soldados y oficiales? ¿A quiénes defienden? ¿A quiénes responden?
La Escuela de las Américas (SOA por sus siglas en inglés) fue establecida en Panamá en 1946, y luego trasladada a Fort Benning, Georgia en 1984. En febrero de 2001, cambia de nombre y pasa a llamarse Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación de Seguridad (Western Hemisphere Institute for Security Cooperation--WHISC). Pero todo en ella –exterior e interiormente--, continúa igual: el mismo edificio emplazado en los mismos terrenos, mantiene a los mismos instructores portadores de lecciones de crueldad, tortura y represión.
Desde un inicio su misión principal ha sido la preparación de servidores (ya sean títeres o gorilas), a la política de Washington en América Latina para, de esta forma, contrarrestar la influencia –ya creciente en estos momentos--, de organizaciones y movimientos políticos revolucionarios. Años atrás durante el período de la Guerra Fría, entre las potencias aliadas y la Unión Soviética; hoy, en un mundo unipolar y con una crisis económica internacional cada vez más asfixiante.
La llamada Doctrina de la Seguridad Nacional es un concepto utilizado para definir ciertas acciones de la política exterior de Estados Unidos encaminada a que las fuerzas armadas de las naciones latinoamericanas modifiquen su misión para dedicarse, como califican, “a garantizar el orden interno, con el fin de combatir aquellas ideologías, organizaciones o movimientos que, dentro de cada país, pudieran favorecer o apoyar al comunismo, legitimando la toma del poder por parte de las fuerzas armadas y la persecución de organizaciones de izquierda”.
La SOA ha sido también nombrada como “la base más grande para la desestabilización en América Latina", y donde cientos de miles de latinoamericanos han sido torturados, violados, asesinados, desaparecidos, masacrados y obligados a refugiarse por soldados y oficiales entrenados en ella. Desde hace décadas sus graduados persiguen en el continente a todos aquellos a quienes califican como elementos o simpatizantes de la izquierda, comunistas o tan sólo revolucionarios, entre los que se incluyen educadores, líderes estudiantiles, sindicales, campesinos y religiosos.
Desde su creación, la SOA ha entrenado a más de 61,000 soldados latinoamericanos en técnicas de combate, tácticas de comando, inteligencia militar, y técnicas de tortura. Su historia de muerte es extensa. Cientos de miles de desaparecidos y ejecutados políticos, al igual que torturados, exiliados y presos políticos constituyen ejemplos fehacientes dejados por cada una de las dictaduras entronizadas en América Latina.
Hoy día, la nueva Escuela de las Américas (WHISC) entrena a más de mil soldados cada año. De sus aulas se han graduado igualmente, diez de los dictadores latinoamericanos más connotados. En países como Chile, entre 1956 y 2003, egresaron más de 5 300 militares, entre ellos los que perpetraron el criminal golpe de Estado contra el Gobierno de la Unidad Popular presidido por Salvador Allende, en septiembre de 1973; de Colombia, más de 9 800. Según informes de algunas ONGs, 124 de 247 militares colombianos, entrenados por la SOA (durante la última década), han cometido innumerables violaciones a los derechos humanos.
La lista de asesinos egresados de esta sangrienta escuela de la tortura, es muy larga y se presume que, hasta la fecha, unos 61 000 han concluido allí “sus estudios”. Por tanto, cada militar latinoamericano lleva inculcado conocimientos de la SOA.
Ejemplo de ello es que, en abril de 2002, algunos de sus egresados lideraron el fallido golpe de Estado contra el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, tras haber mantenido "conversaciones" con Otto Reich, el controversial Secretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, designado por la Administración del ex presidente George W. Bush. Reich, ocupó un puesto en la Junta Directiva de dicha Escuela.
Así, y durante décadas, la SOA ó WHISC ha cooperado con toda una serie de regímenes totalitarios. Varios de sus cursos o entrenamientos incluyen, entre otras, técnicas de contrainsurgencia, operaciones de comando, guerra psicológica, inteligencia militar y tácticas de interrogatorio. Manuales militares de instrucción de esta iniciativa, entonces confidenciales, se desclasificaron o publicaron en 1996 por el Pentágono. En ellos se detallan la violación permitida de derechos humanos, como el uso de la tortura y la extorsión o ejecución sumaria, definiendo como objetivos de control o seguimiento a aquellos pertenecientes a organizaciones sindicales: “…contra aquellos que distribuyen propaganda en favor de grupos extremistas de izquierda o de sus intereses, simpatizasen con manifestaciones o huelgas, o participen en acusaciones y acciones contra el gobierno...”.
Algunos analistas han citado a Klaus Barbie, nazi y criminal de guerra, como uno de los posibles colaboradores de la SOA durante el régimen del General Hugo Banzer, en Bolivia, alto oficial formado también en dicha Escuela. Barbie, había sido anteriormente protegido y empleado por la agencia de espionaje estadounidense Counter Intelligence Corps (antecedente de la actual Agencia Central de Inteligencia), para colaborar en la lucha contra el espionaje soviético en la Alemania ocupada.
Indudablemente que si esta colosal Escuela o industria de asesinos, en algún momento decidiese (a lo mejor ya lo ha hecho), celebrar una reunión de ex alumnos, a ella asistirían de seguro (y por centenares) los más extraordinarios, connotados e infames matones de todo el continente.
Graduados más reconocidos
Entre los graduados más reconocidos por sus crímenes se encuentran importantes instigadores de crímenes de guerra o contra la humanidad. Algunos de ellos también relacionados con bandas de narcotráfico o con la CIA:
Elías Wessin y Wessin, militar dominicano, líder del golpe de estado que derrocó al presidente democrático Juan Bosch, en 1963.
General Hugo Banzer, responsable del sangriento gobierno militar de Bolivia en 1971 y de su consiguiente dictadura, que duró hasta 1978. Incluido en 1988 en el Hall of Fame (Salón de la Fama) de dicha escuela. Durante su dictadura tuvo lugar la captura y asesinato del Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara.
Roberto D'Aubuisson, graduado en 1972 y justo después parte del servicio de inteligencia de El Salvador, acusado como líder de un escuadrón de la muerte entre otros delitos; fundador del partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), principal partido de Derecha en El Salvador.
General Héctor Gramajo, ex ministro de Guatemala, autor de políticas militares genocidas en los años ochenta;
General Roberto Eduardo Viola promotor de un golpe de estado en Argentina en 1976;
Leopoldo Fortunato Galtieri, precursor de la Guerra de las Malvinas (1982) y líder de la Junta Militar de Argentina que supervisó desde 1981, donde se torturaron a decenas de miles de personas –en su mayoría jóvenes--, quizás más de 100 000 personas, y posteriormente unas treinta mil de ellas asesinadas y desaparecidas por su supuesta falta de apoyo y respaldo al régimen. |