América Latina golpeada
Joaquín Rivery Tur
Colaborador de Rebelde
28 de Octubre de 2008, 11:55 a.m.
LA HABANA, CUBA.- América Latina durante algún tiempo pareció que se libraría más fácilmente de las consecuencias de la crisis, iniciada en Estados Unidos como inmobiliaria y extendida a todo el mundo como financiera, aunque ya se reconoce que se trata de una recesión económica global.
La producción decrece. Las olas del tsunami bancario llegaron a las costas del sur del continente y, aunque su ordenamiento económico y su lucha contra el neoliberalismo le permitirá atenuar el golpe, los efectos del terremoto económico mundial la alcanzarán de todas formas.
Evidentemente, mientras más al sur, menos difícil parece la tarea para las naciones (Será peor para Centroamérica y las naciones más amarradas a Estados Unidos), pero las bolsas, ligadas por los hilos del pánico a la especulación norteamericana y mundial, se están sintiendo los efectos del derrumbe de Wall Street, Londres, Tokio, Francfort, Hong Kong o París.
Al reventar la burbuja financiera, esta ha golpeado a la producción de bienes y servicios por la falta de créditos, ambos renglones están en baja, y los mercados de materias primas, tan importantes para Latinoamérica, se resienten al bajar los precios aceleradamente. Para las naciones situadas al sur del río Bravo, tan dependientes de los mercados de productos básicos, la baja de los precios es un golpe fuerte, porque implica menos ingresos de divisas en una zona con una deuda externa de la que parece nunca que va a librar.
Este fenómeno es la principal preocupación de numerosos países latinoamericanos como Chile, donde el 75% del Producto Interno Bruto (PIB) proviene de las exportaciones, y en particular del cobre.
Brasil es un gran exportador de minerales y productos agrícolas como soya y café y también se verá afectado. La consecuencia para todos será de una reducción de la tasa de crecimiento, aunque no llegue a los niveles recesivos de las mayores economías del planeta.
De forma que la crisis financiera y económica del capitalismo mundial se hace más planetaria, aunque no sacuda a todos en el mismo grado.
Por lo pronto, su primera consecuencia es que prácticamente todo el globo habla ya de cambiar la estructura financiera en busca de una protección para el futuro, pero eso no es posible porque ya Carlos Marx descubrió en el siglo XIX los fenómenos que llevan a las crisis cíclicas capitalistas. |