Sueño, reparador ideal
Lucía Sanz Araujo
Colaboradora de Rebelde
29 de Agosto de 2008, 2:00 p.m.
La Habana, Cuba.- Se ha repetido, una y otra vez, que con el sueño nocturno el organismo recupera energías, "carga las pilas" y se prepara para acometer las diversas tareas que le esperan al día siguiente.
En el caso particular de la piel sucede igual, durante la noche se activa su regeneración y reparación y tiene lugar un proceso de desintoxicación y renovación tras estar expuesta a factores muy agresivos como los rayos ultravioletas, la contaminación ambiental y el lógico envejecimiento biológico, entre otros.
Se sabe que nuestro reloj biológico regula las funciones de las células cutáneas teniendo como parámetro el día y la noche.
De día, su energía se concentra en los sistemas de defensa, para resistir las agresiones exteriores, mientras en la noche, esa energía se ocupa para activar la regeneración y la reparación celular. Al dormir, se activan las funciones reparadoras de la piel así como los sistemas de producción de elementos vitales para su renovación.
Expresan los expertos en cosmética que alrededor de las tres de la madrugada la síntesis de fibras de colágeno alcanza su punto máximo.
Asimismo, se activa la microcirculación en vasos y capilares sanguíneos; se refuerza el drenaje de agua, esto último posibilita la eliminación más eficaz de las toxinas, amén de que la permeabilidad de las células es mayor, con lo que se facilitan los intercambios celulares.
De todo lo anterior se infiere que si no se descansa lo suficiente la regeneración celular es menos eficaz, la piel se desequilibra y envejece de manera más rápida; por eso, un sano consejo se impone: duerma, duerma de noche cuanto pueda y mejorará su calidad de vida. |