¿Dónde está Dios en estos momentos?
Astrid Barnet
Colaboradora de Radio Rebelde
30 de Diciembre de 2008, 11:50 a.m.
LA HABANA, CUBA.- La información la daba a conocer la agencia de prensa Reuters al mundo: “Los cazas israelíes destruyeron este lunes objetivos de Hamás en la Franja de Gaza controlada por el movimiento islámico, en el tercer día consecutivo de ataques aéreos en los que han muerto más de 325 palestinos”, mientras que (añadimos nosotros) su principal aliado y benefactor, el Gobierno de Washington culpa a la organización palestina por presuntas actividades terroristas.
“Israel argumenta que su campaña es una respuesta a los ataques casi diarios de cohetes y morteros que se intensificaron después de que la semana pasada expiró un alto el fuego de seis meses”.
Esta misma fuente afirma que el Gobierno sionista ha declarado algunas zonas de los alrededores de Gaza como zona militar cerrada, citando el presunto riesgo de fuego de cohetes palestinos, y ordenando la salida de los periodistas. Algo que, por supuesto, “podría ayudarle a ocultar sus preparativos para una incursión terrestre, luego de tres días de ataques aéreos que han causado el caos, destruido edificios y han llevado a los hospitales al colapso”. Por su parte, el portavoz del Ejército israelí Avi Benayahu afirmó que la operación podría "durar varios días".
Entre sus múltiples ataques a objetivos no sólo de índole militar, sino también civil, la aviación israelí destruyó un laboratorio de la Universidad Islámica, destacado símbolo cultural en Gaza.
Hasta aquí la información periodística desde el punto de vista militar (si se quiere), y que nos permite afirmar que estamos frente a otro escalada terrorista de altísimo poder destructivo. Y, con ella, otra gran suma de hechos que atentarán contra la sufrida población civil palestina.
En la Franja de Gaza reside cerca de 1,5 millones de personas, entre ellas, miles de ancianos, mujeres y niños quienes como atestiguara una madre de familia a la prensa: "No podemos dejar solos a los niños. Tiemblan cada vez que hay un ataque, día y noche…Y ninguno de nosotros hemos podido dormir", dijo Umm Hasan, madre de siete pequeños.
La respuesta ante tal soberbia genocida no se ha hecho esperar. En distintos países del orbe las acciones de protestas se han ido multiplicando, en especial, en las naciones árabes donde grupos de manifestantes han quemado banderas de Israel y Estados Unidos para pedir una respuesta más contundente de sus gobiernos.
Así las cosas y mientras el principal negociador palestino, Ahmed Qurei, dijo a la prensa que las negociaciones de paz con Israel, que han logrado pocos progresos en un año, están en suspenso, la ministra de Asuntos Exteriores de del Gobierno de Tel-Aviv y candidata del partido en el poder para las elecciones del próximo diez de febrero, Tzipi Livni, afirmó que “aunque Israel apuntaba a objetivos extremistas, desafortunadamente, en una guerra (...) a veces también los civiles pagan el precio".
La Canciller del Estado sionista parece haber olvidado (o no quiere recordar) a los millones de judíos muertos o exterminados en campos de concentración nazis hace unas décadas. Nos preguntamos: ¿Alguno de sus familiares murieron en tal situación? Sin embargo (¿paradoja de la Historia?), el Estado de Israel nuevamente descarga su odio contra un pueblo que debería sentirlo hermano por las fuertes raíces que comparten; contra un pueblo que aspira a vivir en paz y armonía.
Al decir adiós a un viejo año y recibir y desear mucha salud y dicha al advenimiento de otro, una buena parte del mundo sufre una escalada terrorista de altísimo poder destructivo. En la llamada Tierra Santa…¿dónde está Dios en estos momentos? |