La Habana, Cuba.- Productores de Brasil, México, Ecuador, Chile y Cuba celebraron en Bayamo, en abril, un minicongreso de productores e inversionistas para evaluar los esfuerzos expansivos del bambú o caña brava, para ser utilizada para proteger y reconstituir los campos, lograr madera para las construcciones rurales de viviendas y elementos de ellas, así como muebles y otros objetos de artesanía.
Cuba ha plantado más de 4000 Ha de ese árbol de rápido crecimiento, desde que las provincias de Granma, Holguín y Villa Clara iniciaron su siembra en 2005, por considerar que podría ofrecer buenos resultados.
La evaluación de los respectivos programas de desarrollo mostró en Bayamo la decisión de continuarlos, y Granma, donde se efectuó el mini congreso, mostró su disposición al mayor aprovechamiento de la especie hasta hace un tiempo subvalorada.
El bambú, por su menor peso y flexibilidad de la fibra, se hace resistente a sismos y puede ser empleada para construir la casa familiar, siempre que los constructores reciban capacitación de la calidad de su madera, considerada un cultivo sostenible y ecológico.
Los especialistas de Cuba apuntaron que a pesar de ser la vivienda uno de nuestros problemas acuciantes, se percibe resistencia a edificarlas con la madera del bambú en el occidente del país. Por esta razón fueron terminadas solo diez casas, en la primera etapa, mientras los trabajos de quincallería, multimuebles y muebles, cestos y artículos de alta demanda, reportaron ingresos superiores. Parece resultar evidente que hace falta propagandizar al bambú mediante la explicación práctica de su manipulación y detalles, con sus ventajas de costos, flexibilidad, dureza y duración para la vivienda rural cubana.
Actualmente Cuba tiene montadas modernas tecnologías en Manicaragua, Sagua de Tánamo, Holguín, Manzanillo y Bayamo, con calidad y cantidad en sus productos, entre los cuales se incluyen tableros prensados para puertas, ventanas, techos y paredes, los que resultan una buena noticia… que hay que divulgar y explicar.
El empleo de la madera del bambú es un programa aún joven y requiere sensibilidad para resolver sus escollos del momento, a pesar de sus posibilidades. En el 2015 se prevé tener plantadas casi 14 mil Ha, en tanto se encuentran las mejores soluciones para su empleo masivo.
Esta cifra dice cuánto hay que luchar para emplazar y realizar sus mejores productos, que podrían resultar muy oportunos y viables para las zonas orientales, a reserva de que una propaganda inteligente gane adeptos también entre campesinos y constructores de las viviendas campesinas, que resultan casi una especialidad en los campos de Cuba. |