La
Habana, Cuba.- Jesús Apolinar Martínez Pueblo,
de la provincia de Tampico, estado de Tamaulipas, México,
es uno de los 19 profesionales extranjeros que recientemente
se graduaron de Doctor en Ciencias Específicas en
la Universidad de La Habana.
“Tuve la fortuna de
recibir la tutoría de la Doctora Lissete Hernández
de la Facultad de Derecho de la Casa de Altos Estudios
cubana quien me asesoró en el trabajo de investigación
que recoge mi tesis sobre la implementación de la
concepción administrativa del servicio público
municipal del tratamiento de aguas residuales; se trata
de mi entidad federativa donde existe un grave problema
de contaminación”.
Explicó además,
que Tampico se enorgullece de tener un puerto con excelentes
facilidades de cargamento y buenas comunicaciones, haciéndole
el puerto más moderno de México, también
tiene la más grande industria pesquera del país,
refinerías de petróleo, astilleros, aserraderos,
siembras agrícolas y ganado.
Con regocijo expresó que
los diputados del Congreso en ese estado mexicano tuvieron
en cuenta su investigación para realizar una reforma
a la constitución política del estado de
Tamaulipas para introducir un cambio al código municipal,
y crearon una nueva ley relacionada con la problemática. ¿Qué opinión
le merece la calidad del posgrado cubano? A la pregunta
responde "Yo me siento muy orgulloso de haber estudiado
en la prestigiosa Universidad de La Habana , muy satisfecho
de recibir esta preparación y formación de
mis profesores cubanos, y sobre todo, su tutoría
para realizar esta investigación y considero que
hay un grado de excelencia académica en la República
de Cuba”.
Consideraciones necesarias
La educación
de posgrado constituye la cúspide de la educación
superior contemporánea, productora de trabajadores
y obras intelectuales del más alto nivel. Los estudios
de posgrado en el mundo presentan diferentes características
y en general parten de los modelos dominantes. Fuentes
consultadas anotan que la educación de posgrado
tiene sus antecedentes en los grados de Doctor, Maestro
o Profesor que las universidades medievales otorgaban con
carácter honorífico o como constancia de
que un licenciado o egresado de sus aulas podía
considerarse un hombre culto y capaz de enseñar
su profesión. Como consecuencia de la revolución
industrial del proceso natural de expansión del
conocimiento, surge en la universidad alemana la estructuración
formal de este nivel, el más nuevo del sistema educativo
en los inicios del siglo XIX.
En Cuba prima la calidad
El posgrado cubano se ha desarrollado aceleradamente en
los últimos años, al enfrentar el difícil
reto de multiplicar su pertinencia e incrementar su excelencia.
La idea de pertinencia se refiere a los servicios sociales
que deben atenderse a través de las políticas
de posgrado; mientras que la idea de excelencia tiene que
ver con ciertos niveles cualitativos y cuantitativos que
la actividad de posgrado debe satisfacer para efectuarse
con la calidad requerida. A tales efectos, los Institutos
de Educación Superior del país trabajan sistemáticamente
en el enriquecimiento de programas existentes, y en el
diseño de nuevos, tanto de cursos, entrenamientos
y diplomados para la superación profesional.
En
Cuba el desarrollo educacional y científico ha constituido
un aspecto de prioridad y el posgrado, como cuarto nivel
de la enseñanza también ha ido ganando el
espacio necesario. El posgrado, desde sus inicios se dirigió en
lo fundamental a la actualización y complementación
de conocimientos a través de cursos, entrenamientos
y estudios.
En la actualidad el posgrado continúa
siendo una necesidad, pero su contenido tiende a favorecer
la profundización y especialización que la
práctica social demanda sin abandonar sus funciones
de actualización y complementación. En los
foros de ciencia y técnica, las universidades adscriptas
al Ministerio de Educación Superior obtienen el
veinte por ciento de los premios de innovación que
se otorgan en las provincias y la nación.
El posgrado
ha tenido un incremento a partir de la multiplicación
de esta actividad en las sedes universitarias municipales;
se facilita el acceso de los graduados cuando el tema que
aborda el posgrado que cursan está cerca de donde
viven y trabajan, por lo que se convertido en una fortaleza
que el sistema de la educación superior esté desconcentrado
en los tres mil 150 puntos de la geografía cubana
donde están ubicadas esas instituciones docentes.
El 80 por ciento de los profesionales cubanos graduados
desde el triunfo de la Revolución ha pasado algún
tipo de actividad de posgrado, o un curso, un entrenamiento,
diplomado, o participa en un programa académico
de doctorado, lo que habla por si solo de la importancia
alcanzada por la superación en la comunidad universitaria
cubana.
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