La Habana, Cuba.- La escuela primaria cubana actual tiene aplicado desde hace varios cursos el sistema de horario escolar único como parte de las transformaciones en la enseñanza; abarca desde la llegada del alumno en horas de la mañana, hasta el regreso a los hogares en el horario vespertino, un tiempo en el que tienen lugar un grupo de procesos educativos, estrechamente relacionados con el aprendizaje entre los que se destaca el matutino.
La licenciada María Rosa Sánchez Ramos, metodóloga integral de la enseñanza primaria en el Ministerio de Educación destacó a Radio Rebelde que el matutino constituye la primera clase de historia que recibe el alumno en la escuela primaria.
Dijo que es un espacio donde se informa a los alumnos las efemérides del día, a la vez de darles protagonismo a los estudiantes de los diferentes grados para que ellos al tiempo que participan, adquieran sentimientos patrios, de gran importancia para desarrollarlos en las nuevas generaciones.
Se trata de un tiempo donde también estarán presentes actividades culturales donde se realce lo cubano y la identidad del país, sin olvidar la solidaridad con otros países.
En el matutino se entonará el himno nacional con sentimiento patriótico y revolucionario, por lo que su letra se pronunciará de manera correcta: a esto le seguirá el saludo pioneril a la bandera cubana caracterizado por el respeto y la solemnidad.
La especialista también precisó que representa una oportunidad para conocer y profundizar más en la vida y obra de José Martí; la escuela cubana se sustenta sobre la base de la ética martiana por lo que se tendrá en cuenta de manera permanente a la hora de transmitir los conocimientos.
Resaltó, además, la importancia de emplear métodos martianos basados en la comunicación entre alumnos y profesores, el respeto y el cariño, la armonía y la conversación, como forma del entendimiento, vía efectiva para elevar el aprendizaje de los alumnos.
En el actual curso escolar funcionan en el país nueve mil veintidós escuelas primarias a las que asisten más de 825 mil estudiantes; imparten clases ochenta mil 503 docentes.
El pueblo más feliz-dijo el más universal de los cubanos - es el que tenga mejor educados a sus hijos en la instrucción del pensamiento y en la dirección de los sentimientos. A ese objetivo se dedican con consagración los maestros cubanos. |