La Habana, Cuba.- A 877 llegan las cátedras y filiales universitarias del adulto mayor que funcionan en zonas urbanas, rurales, pesqueras, en municipios cabeceras, montañas, comunidades agrícolas y hasta en los cayos a todo lo largo del archipiélago cubano.
Hasta ahora, en seis años de funcionamiento, se han graduado unas 57 700 personas de la tercera edad, gracias al esfuerzo de alrededor de cuatro mil profesores y conferencistas, quienes ofrecen sus conocimientos de forma voluntaria y gratuita.
La matrícula del curso 2007–2008 suma 14 711 estudiantes, 9 107 de los cuales son egresados de encuentros anteriores, quienes se han incorporados en programas de continuidad sobre distintos temas.
Único en el mundo, este modelo educativo existe en universidades y escuelas, se practica en casas de cultura, fábricas, museos, centros de salud, hogares de ancianos y se extiende ya en coordinación con asociaciones de discapacitados y centros penitenciarios.
Su extensión a nivel nacional ha contado con el empeño de activistas jubilados, pensionados, funcionarios de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) y los sindicatos como coauspiciadores del programa en cada territorio.
En Cuba existe un grupo nacional de atención a esa actividad, rectorado por el Ministerio de Educación Superior e integrado por la CTC, los sindicatos, la Asociación de Pedagogos de Cuba, el Ministerio de Salud Pública, el Instituto de Deporte, Educación Física y Recreación y el Ministerio de Cultura.
De este modo se instrumentan y garantizan cursos de computación, sexualidad, envejecimiento humano, medio ambiente, medicina alternativa, primeros auxilios, comunicación social, y también acerca de la vigencia del pensamiento martiano, como vía no solo de superación, sino de incorporarlos a una actividad para que se sientan socialmente útiles. |