Continuará próspera la educación en el 2009
Teresa Valenzuela
Colaboradora de Radio Rebelde
7 de Enero de 2009, 10:30 a.m.
La Habana, Cuba.- La educación constituye uno de los pilares de la Revolución de la cual los cubanos nos sentimos orgullosos, de ahí que este año que recién se estrena el Ministerio de Educación continuará impulsando un grupo prioridades que se concretan en igual número de objetivos como son fortalecer la educación en valores de los estudiantes, la atención y estimulación al personal docente, la formación y superación docente, el proceso de dirección educacional y del proceso pedagógico, la actividad científico educacional, el trabajo preventivo y comunitario, la prevención y el control interno y el aseguramiento técnico y material.
Si se analiza con profundidad el déficit de maestros, es evidente que todas las provincias de la Isla no tienen igual situación, ya que algunas cuentan con una fuerza profesoral que les permite tener una reserva de ese personal que, aunque sin estar directamente vinculados a las aulas, permanecen en otras funciones en las escuelas.
Por las favorables condiciones de algunos territorios existen contingentes de maestros que prestan sus servicios en preuniversitarios de La Habana, y escuelas secundarias básicas de Ciudad de La Habana y de Matanzas, lo cual constituye una alternativa que se buscó para suplir la carencia de maestros en varias provincias y que los alumnos no afectaran su aprendizaje. En correspondencia con esto existe consenso de que resulta imprescindible dar en cada lugar una atención esmerada y sistemática a los Institutos Preuniversitarios Pedagógicos, con vistas a lograr la permanencia de los alumnos, que ingresan con noveno grado aprobado. De ahí que se realice un trabajo sistemático encaminado a que reafirmen su vocación por las carreras pedagógicas.
Educación pese a los huracanes
El paso de los últimos tres huracanes por el archipiélago cubano afectó a más de cuatro mil escuelas, fundamentalmente en los techos y la carpintería, lo cual no impidió comenzar el curso sólo con un escaso retraso el 15 de septiembre, resultado que se obtuvo por el esencial apoyo de los maestros, y su disposición de dar clases en casas de familias o locales prestados por diferentes organismos.
Los círculos infantiles, instituciones que posibilitan una mayor incorporación de las mujeres a la sociedad, son también una prioridad para la educación. De ahí que se trabaje en su recuperación y dentro de ellos las salas de lactantes, un programa que comenzó en el 2008 y que permitirá contar con nueve mil nuevas capacidades cada año.
Por una mayor organización en las escuelas
En el año 2008 se tomaron medidas organizativas que permitieron encontrar en las diferentes enseñanzas el tiempo necesario para que los profesores se dedicaran a la Metodología y la preparación del contenido que impartirían a los estudiantes.
Un buen ejemplo de esto es la enseñanza secundaria básica, en la que los profesores generales integrales, asesorados por experimentados docentes, algunos reincorporados al sector en fecha reciente, disponen de ocho horas semanales para ampliar la preparación que les permitirá atender de manera directa a los estudiantes; de igual manera planifican también las actividades que realizarán durante los 15 minutos de que disponen luego de que sus alumnos visualicen las video-clases.
En la enseñanza primaria es mayor el número de asistentes educativas, lo que propicia que quienes imparten esa enseñanza dediquen un mayor espacio a su preparación, y ello se revierta en la calidad de las clases y el aprendizaje de los estudiantes. Medidas similares se aplican en los preuniversitarios y la enseñanza técnica-profesional.
Impecable el uniforme, limpios y calzados asisten los niños y adolescentes a las escuelas de las diferentes enseñanzas en las ciudades y campos de la Mayor de las Antillas. De manos de sus maestros recorrerán con goce el camino del conocimiento, logro de la Revolución que desde 1959 forma parte de la cotidianidad de los cubanos, hecho que por cotidiano no deja de ser extraordinario. |