Las transformaciones por una educación de excelencia
7 de Septiembre de 2009, 5:00 p.m.
La Habana, Cuba.- Acaba de iniciar un nuevo curso escolar donde se anuncian profundas transformaciones en todas las enseñanzas en pos de una educación de excelencia.
Este proceso para el que en Granma como en todo el país se han venido creando las condiciones, exige de educando y educador y es una mayor preparación en todos los órdenes pero sobre todo en el político–ideológico.
El reto está en asumir los actuales ajustes y transformaciones consientes de las realidades y necesidades del país, pero sin desviarse de la línea trazada bajo las ideas de Fidel Castro durante estos 50 años.
En este nuevo período lectivo las organizaciones estudiantíles, políticas y sindicales en cada institución educacional tienen como reto el de saber sumar, para lograr la participación consciente y real del estudiantado en las acciones de transformación que comenzaron a aplicarse desde el primero de septiembre.
Los involucrados en el proceso de enseñanza, donde están incluidos la familia y la comunidad tendremos que poner todo el énfasis que lleva la batalla del estudio y el conocimiento de la Historia, el empeño que lleva el dominar con amplitud la lengua materna y ¿por qué no?, contribuir en el perfeccionamiento del vínculo del estudio con el trabajo, ese que educa y ennoblece y que en los últimos tiempos ha perdido su misión por diversas razones.
Los cambios en el sistema educacional cubano incluyen el rescate de estrategias, cuya efectividad quedó demostrada hace décadas y se reforzarán las atenciones a los educadores y a las familias, de acuerdo con la responsabilidad que asumen en la formación de las nuevas generaciones encargadas de la continuidad de la Revolución.
En resumen el éxito de la actual etapa de transformaciones esta en la unidad, en la sistematicidad y la coherencia con que se trabaje, en medio de la crisis económica y financiera mundial, en este proceso ligado también a la consolidación de la obra social de los cubanos donde la educación resulta una de las más preciadas conquistas.