La Habana, Cuba.- El 8 de septiembre de1967 fue declarado por la ONU y por la UNESCO Día Internacional de la Alfabetización con el objetivo de despertar la conciencia de la comunidad internacional y llegar a un compromiso mundial en materia de educación y desarrollo.
Aún hoy existen en el mundo cientos de millones de adultos que no saben leer ni escribir, de los cuales las dos terceras partes son mujeres. De los más de 120 millones de niños que se ven privados de educación básica, la mayoría son niñas.
Las personas que saben leer y escribir dejan atrás para siempre la ignorancia y están más capacitadas para elegir y llevar una vida más plena. Son personas más libres, trabajadores productivos e individuos menos expuestos a la miseria.
El desarrollo económico, el progreso social y la libertad de los seres humanos dependen del establecimiento de un nivel básico de alfabetización en todos los países del mundo.
Según la UNESCO una persona es analfabeta cuando no puede leer ni escribir una breve frase sobre su vida cotidiana. Sin embargo, a las cifras mencionadas al principio se unen centenares de millones de analfabetos funcionales, es decir, personas que saben leer y escribir una frase sencilla pero que no van más allá de eso.
Aportes de Cuba para erradicar el analfabetismo
A través del método cubano de alfabetización Yo, si puedo, creado por la Doctora Leonela Relys que tiene como soporte los medios audiovisuales, se alfabetizaron recientemente en una treintena de países más de tres millones de personas con los mejores resultados en Venezuela y Bolivia; después surgió el Yo, si puedo seguir, concebido también por educadores cubanos que permite continuar estudios de mayores niveles educativos.
Reconocimientos internacionales a Cuba
Luego de erradicar el analfabetismo en 1961 la Isla recibió el Premio Krupskaya otorgado en 1964, por la tarea de la post-alfabetización, mejor conocida como la "Batalla del Sexto Grado". Luego le siguieron el PREMIO PAVLEVI, otorgado al modelo de la educación de adultos de Cuba, en 1968; el Premio a la educación a pescadores a través de la radiofonía, en 1985; nuevamente el PREMIO KRUPSKAYA, en 1990, por la campaña de alfabetización para ciegos en el sistema Braille.
El reconocimiento del PREMIO REY SEJONG en el 2002 resaltó el ejemplo de la solidaridad de Cuba al compartir experiencias y a participar, en forma destacada en el desarrollo del sistema no formal de educación de Haití, mediante la alfabetización en lengua creole, en este proyecto se utilizaron medios radiales.
En el 2003 se recompensó con otra Mención Honorífica del PREMIO REY SEJONG a la Cátedra de Alfabetización y Educación para Jóvenes y Adultos del Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño. El Centro recurre a la radio y a la televisión para difundir programas destinados a alfabetizar a las poblaciones que viven en zonas aisladas y sobre todo a las mujeres de las zonas rurales.
La definición más acertada de la alfabetización bien pudiera ser la del pedagogo brasileño Paulo Freire al afirmar: 'La alfabetización es más, mucho más que leer y escribir. Es la habilidad de leer el mundo, es la habilidad de continuar aprendiendo y es la llave de la puerta del conocimiento. Por eso no se deben detener los esfuerzos de los
Gobiernos y la cooperación internacional en este sentido". El ocho de septiembre es un buen día para recordarlo.