Maestros: seres especiales que labran las almas
Teresa Valenzuela
Periodista de Radio Rebelde
8 de Diciembre de 2008, 11:50 a.m.
La Habana, Cuba.- Aunque todo el año es apropiado para homenajear a los educadores quienes son admirados por toda la sociedad ya que en sus manos está el futuro de las naciones, en Cuba se agasajan de manera especial el 22 de diciembre, denominado Día del Maestro porque en esa fecha de 1961 el país fue declarado libre de analfabetismo en un multitudinario acto celebrado en la Plaza de la Revolución luego de la inolvidable epopeya que fue la Campaña de Alfabetización en la que cerca de un millón de cubanos dejaban atrás la ignorancia.
José Martí, el más universal de los cubanos, le dice a María Mantilla en una de sus cartas: "Enseñar es crecer"; de gran vigencia la afirmación pues son los docentes quienes tienen la misión de sembrar valores, y fomentar en las nuevas generaciones los mejores sentimientos que se inculcan desde los hogares donde los padres aprueban o no las acciones de sus hijos y les enseñan a ser mejores cada día.
Antes del triunfo de la Revolución era reducido el número de maestros, sin embargo, luego de 1959 la cifra fue creciendo paulatinamente hasta llegar a ser de cientos de miles, ni un solo cubano por su condición humilde o color de la piel era excluido del derecho de superase.
De una vez y por todas se cumplían los sueños del Apóstol de la Independencia de la Isla cuando afirmó:" Hombres recogerá quien siembra escuelas", que se construyeron hasta en los más apartados lugares del archipiélago cubano; de esa forma se enaltecía también la profesión de maestro, la más importantes de todas, porque sin ella, no se concibe el resto.
También se hicieron realidad las aspiraciones del líder estudiantil Julio Antonio Mella al vestirse las universidades de negro, de mulato y de pobre; al cabo de cinco décadas de aquella primera revolución educacional, Cuba cuenta con un ejército de unos 900 mil profesionales, de los cuales una importante cifra imparte clases en las más de 4 mil sedes universitarias municipales, donde miles de jóvenes cursan estudios superiores.
Aspiraciones mayores guían hoy el quehacer de la educación cubana, enfrascada en múltiples propósitos como son los de perfeccionar las diferentes enseñanzas, elevar la preparación de los docentes, formar nuevos maestros y combinar la masividad con la calidad, retos que con seguridad se cumplirán porque sus protagonistas son los maestros, seres especiales que labran las almas, a quienes los niños por estos días ofrecen flores. |