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Dailyn Ruano Martínez
Periodista de Radio Rebelde
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Apuesta por la educación
10 de Diciembre de 2009, 12:20 p.m.
La Habana, Cuba.- No se trata de un slogan maximizado con intención ni gritado a todas voces. El derecho a la educación en Cuba es una gustosa realidad que disfrutamos todos los cubanos desde que arribamos a la edad escolar y que apreciamos en la existencia de una amplia población profesional.
Para el gobierno revolucionario desde sus primeros días una de las primeras prioridades fue la garantía al pleno disfrute de este derecho en todo el caimán verde. Una de las medidas revolucionarias fue la erradicación del analfabetismo y la creación de las condiciones para garantizar la educación universal y gratuita en todos los niveles de enseñanza.
Fe de ello pueden darlo los más entrados en años, los que en sus currículum reconocen las dificultades para estudiar antes de 1959 y que luego de la Revolución de enero de ese año comenzaron a apreciar posibilidades de estudio sin distinción de edades, sexo, raza, religión o lugar de residencia.
Una soberana tranquilidad para cualquier familia lo constituye saber que los niños desde muy temprana edad y a través del programa “Educa a tu hijo” comienzan a recibir las primeras lecciones en la vida, y aprenden no solo a diferenciar los colores, los números y las letras sino a medida que transcurren los años distintas materias les brindan un cúmulo de saberes necesarios para cualquier ser humano.
La combinación del estudio con el trabajo - variante fundamental del principio de vincular la teoría con la práctica, deviene eslabón idóneo para entrelazar la escuela con la vida y la enseñanza con la producción.
El pensamiento de nuestro Héroe Nacional, José Martí, sobre la educación, se manifiesta en el desempeño pedagógico en cualquier nivel de enseñanza. Niños, adolescentes y jóvenes aprenden a través de sus lecciones sobre los valores humanos y la historia para hacerla suya como sus antepasados. Otros grandes del pensamiento cubano como José de la Luz y Caballero, el padre Varela y muchos otros perfilan conocimientos y edifican sueños en los educandos.
La sociedad cubana como una gran escuela, manifiesta el carácter democrático y popular de la educación cubana, que no sólo se extiende a las zonas intrincadas del país y a todas las capas de la población, sino también en el hecho trascendente de que el pueblo participa en la realización y control de la educación y en la garantía de su desarrollo exitoso.
Es la escuela ese pequeño pero más importante lugar de la comunidad, se produce la acción de las diferentes agencias educativas, que velan por atenuar los efectos sociales ajenos al fin de la Educación y promover las condiciones educativas más favorables para el pleno desarrollo de cada individuo, en su contexto y realidades.
Hoy los niveles alcanzados y reconocidos a nivel internacional demuestran la calidad de un sistema que lo ha apostado todo por este derecho humano indispensable en cualquier estado socialista. Elevar la calidad de la educación es uno de los propósitos que no perece aún cuando se hable de gigantescas cifras, continúa siendo una estrategia constante para que la formación de las nuevas generaciones esté acorde a nuestros tiempos. |