Reconozcamos más a los maestros
Teresa Valenzuela
Colaboradora de Radio Rebelde
12 de Enero de 2009, 12:35 p.m.
La Habana, Cuba.- A partir de este curso escolar el Ministerio de Educación, de conjunto con las organizaciones políticas y de masas, desarrollará una nueva estrategia para reconocer, tal como se merecen, la labor de los pedagogos.
En ocasiones, no se conoce al jubilado que, a solicitud de la dirección del país, se reincorporó a la escuela, o al docente que es Vanguardia Nacional, del Sindicato de la Educación, o a quien resultó el mejor trabajador y obtuvo las máximas categorías evaluativas durante el curso escolar; y también a aquel que lleva muchos años en los centros internos y a diario recorre largas distancias para impartir clases. Es en el Consejo Popular y el barrio donde reside el maestro donde se reconocerán esas actitudes.
Actualmente superan los siete mil el número de docentes que regresaron al sector en las diferentes enseñanzas, una cifra que se incrementa a diario. Estos poseen una vasta experiencia por lo que constituyen un personal imprescindible en el empeño de alcanzar una educación de excelencia.
En el caso específico de la enseñanza secundaria básica, alrededor de medio millón de alumnos en el país, participan en la preparación y superación de los profesores más jóvenes conocidos en la Isla con las siglas PGI (Profesores Generales Integrales).
Del total de los reintegrados de manera absolutamente voluntaria, una cifra importante imparte clases; muchos acumulan décadas de experiencia y dedicación a la profesión, una actitud que revierten en sus alumnos.
Logros de los docentes cubanos.
A la preparación y consagración de los maestros de la Mayor de las Antillas, se debieron los excelentes resultados obtenidos por Cuba en el Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo (SERCE) organizado y coordinado por el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación, que fue aplicado en el 2006 y cuyos resultados preliminares se dieron a conocer en el 2008.
En términos absolutos el país obtuvo el primer lugar por lo que se separó en cien puntos o más de las otras 16 naciones participantes en la prueba, que midió las asignaturas de Matemática y Lenguaje en tercero y sexto grados, y en este último también Ciencias Naturales.
En el primer Laboratorio de la Calidad de la Educación realizado en 1998, los estudiantes cubanos también habían quedado en ese peldaño en la región; por encima de la media regional, Se destaca en el último que en todos los casos más de la mitad de los alumnos pudieron resolver preguntas consideradas de alta complejidad en los cuestionarios aplicados.
Los países participantes fueron Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y el estado mexicano de Nuevo León. De Cuba participaron 11 195 estudiantes de 205 escuelas urbanas y rurales de todas las provincias.
Los centros educacionales fueron seleccionados por los integrantes del Laboratorio, no se escogieron a los alumnos, sino que la prueba se aplicó a matrículas completas. Esos resultados son también reflejo de la justicia social de nuestro país, pues se igualan las cifras obtenidas en escuelas urbanas y rurales, y son las niñas quienes obtienen las mejores calificaciones.
Los frutos en el terreno educacional van en correspondencia con la voluntad política de un país, que desde 1959 ha dedicado grandes esfuerzos a la enseñanza. En Cuba poseer conocimientos que enriquezcan a los ciudadanos más que un propósito es una apreciable virtud que reconoce a los maestros como sus principales impulsores. |