Perfeccionan los preuniversitarios-pedagógicos
Teresa Valenzuela
Colaboradora de Radio Rebelde
15 de Diciembre de 2008, 12:45 p.m.
La Habana, Cuba.- El perfeccionamiento de los Institutos Preuniversitarios Vocacionales de Ciencias Pedagógicas forma parte de las acciones que realiza el Ministerio de Educación para incrementar la formación de maestros en el país lo que está alejado de una meta o formalismo y de hecho se convierte en un aspecto esencial para la sociedad cubana.
El objetivo es que cada año permanezcan y egresen los alumnos de esos centros mejores preparados y con una sólida vocación que les permita continuar estudios de esa especialidad en los Institutos Superiores Pedagógicos.
Fuentes consultadas informaron que los estudiantes matriculan en ese tipo de preuniversitario con el noveno grado aprobado y durante el tiempo que permanecen en éstos reafirman la utilidad social del magisterio a través de una formación adicional que reciben en algunas asignaturas relacionadas con el accionar de los docentes.
Con el fin de fomentar la vocación pedagógica en los muchachos, se desarrolla un plan de actividades culturales y al mismo tiempo educativas, que complementan el trabajo vocacional, entre ellas, las visitas a museos, y las conferencias impartidas por educadores de experiencia y que realizaron importantes aportes a la pedagogía cubana.
Otras medidas son el fortalecimiento de los claustros y consejos de dirección, lo que contribuirá a que los centros se conviertan en instituciones de referencia de la educación en cada uno de los territorios.
Desde el punto de vista pedagógico, la manera de aprendizaje para los futuros educadores se basa en dominar las materias de ese nivel, además de la Metodología de la Enseñanza y Técnicas de la Pedagogía, entre otras.
En el doce grado se perfecciona la vocación teniendo en cuenta la carrera que escojan estudiar en los institutos pedagógicos como son la de secundaria básica, de la enseñanza técnica profesional, preuniversitario, preescolar, especial y primaria.
Se trata de despertar e incentivar el interés del estudiante, que se enamore de la carrera profesoral por lo que ve a su alrededor como son el ejemplo de sus profesores, la calidad de las clases que recibe, el funcionamiento de la escuela y de las organizaciones juveniles en el centro, entre otros aspectos.
Ni un solo aspecto de la formación vocacional se debe pasar por alto a cualquier edad por temprana que parezca: cuando el niño y la niña dicen en sus juegos: "Yo seré la maestra o el maestro", sin dudas estaremos escuchando la frase más importante del mundo a la que prestaremos la mayor atención. ¿Coincide usted conmigo? |