Por un desarrollo integral de los niños
Teresa Valenzuela
Colaboradora de Radio Rebelde
24 de Marzo de 2009, 10:44 a.m.
La Habana, Cuba.- Con frecuencia escuchamos decir en diversos lugares a las personas: “los niños de ahora son más despiertos e inteligentes que los de antes”. Y eso es cierto.
Partamos del hecho de que cinco décadas atrás, antes del triunfo de la Revolución, las mujeres embarazadas no recibían la atención de salud que desde 1959 comenzaron a tener las féminas cubanas, entre las que sobresalen en primer lugar la atención médica sistemática, por lo que durante nueve meses se les vigila el peso, la presión arterial, la hemoglobina, el desarrollo del feto, entre otros aspectos, además, de los suplementos vitamínicos y la dieta reforzada.
No obstante todos esos beneficios, al nacer el nuevo ciudadano recibe como regalo adicional trece vacunas que lo inmunizan contra once enfermedades, muchas de las cuales son letales. Cuentan también con consultas mensuales que aseguran su desarrollo hasta que cumple el primer año de vida, lo que asevera una vez más de que en Cuba no existe algo que sea más importante que un niño.
Educar a los niños desde que nacen
La viceministra de educación que atiende las edades pre-escolares Irene Rivera Ferreiro destacó a Radio Rebelde que educarlos en esta etapa de sus vidas tiene una vital importancia para su futuro desarrollo, por lo que acerca del tema argumentó lo siguiente: “Los científicos plantean que más del 75 por ciento de los logros de las personas se alcanzan en esas edades; existen formaciones básicas como son el lenguaje, la marcha independiente que permite al niño interactuar con su entorno, el desarrollo de todos los movimientos, la motricidad fina, es decir, se alcanzan logros fundamentales, aunque esto no quiere decir que después no se logran, sin embargo, no tendrán igual calidad porque se hizo tarde.
Apuntó también: “Nosotros tenemos todas las condiciones y respuestas; en Cuba por análisis y evaluaciones que se realizan periódicamente, se conoce que más del 97 por ciento de los niños que matriculan en la educación primaria llegan con las habilidades básicas para enfrentarse al aprendizaje de la lectura y de la escritura”.
A continuación apuntó algo que debe de llenar de orgullo a cualquier país: “Los niños nuestros no desaprueban, no hacemos pruebas numéricas, y el juego se concibe como un modo más de aprendizaje, que se mide sistemáticamente, durante el proceso docente-educativo”.
Recordó cuando al inaugurar los primeros círculos infantiles en el país, el líder de la Revolución Cubana Fidel Castro afirmara que un círculo infantil era más importante que una universidad, porque si no existía una atención educativa en las primeras edades, no podrían existir más tarde los estudios superiores y los egresados de las universidades.
Vías para el desarrollo
El círculo infantil constituye una vía efectiva para el aprendizaje y la socialización de los infantes y a la vez favorece la incorporación de las mujeres al trabajo. “Constituyen instituciones desarrolladoras en las que labora un personal docente altamente calificado”.
Por otra parte el grado pre-escolar constituye el cierre de esa educación, es el que vincula al niño con la educación primaria; en su mayoría están ubicados en las escuelas primarias. Tiene una cobertura absoluta, de 117 mil niños que conforman la matrícula, sólo siete mil se educan en sus casas por vivir en lugares muy distantes, sin embargo, hasta él llegan el maestro y la base material de estudio que garantiza el aprendizaje de esos niños.
Otras de las virtudes del grado es contar con maestros estables, de una gran experiencia, lo que garantiza que egresen de la enseñanza pre-escolar niños bien preparados para cursar de manera exitosa los grados de primero a sexto. |