La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, catalogó este martes la nueva acción judicial promovida en Miami contra el líder de la Revolución cubana, Raúl Castro, como una cuestión política relacionada con la elección de noviembre en Estados Unidos.
“Es (un asunto) político y tiene que ver también con la elección de noviembre –es mi punto de vista- y los votos que quieran ganar de un lado y de otro”, refirió la jefa del Ejecutivo durante su habitual conferencia de prensa en Palacio Nacional.
Este lunes, el presidente de la isla, Miguel Díaz-Canel, afirmó que la medida forma parte de un “patético circo miamense” con trasfondo electoral y aseguró que las acciones dirigidas contra Raúl Castro siempre encontrarán la determinación del pueblo cubano de defender la Revolución.
En un mensaje en la red social X, consideró que la iniciativa constituye una maniobra “de vestidura legal”, organizada por políticos anticubanos, y sostuvo que forma parte de los intentos por justificar el bloqueo económico impuesto por Washington y el castigo colectivo contra la nación caribeña.
Las declaraciones se producen después de que una jueza de Miami emitiera una nueva orden de arresto relacionada con el caso del derribo, en febrero de 1996, de dos aeronaves pertenecientes a la organización terrorista Hermanos al Rescate.
La medida, anunciada por el fiscal general de Florida, James Uthmeier, se suma a procedimientos impulsados anteriormente en Estados Unidos contra el líder cubano y otros ciudadanos de la mayor de las Antillas por esos hechos.
El Gobierno de Cuba rechazó en mayo pasado la acusación federal vinculada al mismo caso y denunció entonces que Washington carece de jurisdicción y legitimidad para procesar hechos relacionados con la defensa de la soberanía nacional.
La Habana sostiene que las aeronaves involucradas violaron reiteradamente el espacio aéreo cubano y recuerda que las autoridades del país trasladaron durante años denuncias sobre esas incursiones ante organismos estadounidenses e internacionales.
De acuerdo con las autoridades cubanas, la actuación de la isla estuvo amparada por el derecho a la legítima defensa, la protección de la soberanía aérea y los principios recogidos en la Carta de las Naciones Unidas y el Convenio de Chicago de 1944.
Cuba ha denunciado que este tipo de acciones forman parte de la política de hostilidad mantenida por Washington contra la nación caribeña y de los intentos por legitimar la continuidad del bloqueo económico, comercial y financiero vigente desde hace más de seis décadas.
(Con información de Prensa Latina)
