Camagüey, Cuba.- El bloqueo y el cerco energético del gobierno de los Estados Unidos, impacta en la vida del pueblo cubano, pero particularmente en el sector de la Salud Pública.

En el Hospital Pediátrico Eduardo Agramonte Piña, en Camagüey, los niños, sus familiares y los trabajadores de la institución sufren los efectos de la inhumana política yanqui.
Duele el doble cuando se trata de un niño porque es alguien que está comenzando a vivir, alguien que a veces no se sabía que tenía una enfermedad y las limitantes duelen doble.

El director del Pediátrico de Camagüey, doctor Andrei Rodríguez Navarro, refiere algunos de los daños que provoca el bloqueo, y que atentan contra la vida de los niños.
Impactan de una manera muy directa en todos los renglones de la salud, en la parte de medicamentos, en los insumos gastables y no gastables para la cirugía. Impacta en la atención a los pacientes que necesitan rehabilitación, en la hemodiálisis, porque a veces necesitamos de equipamiento tecnológico que no se puede adquirir, por una limitante que le ponen a los bancos, o los comercializadores, y eso afecta directamente a la salud de los niños.

Al colectivo de trabajadores, le viene dado por el nombre, del Hospital Pediátrico Eduardo Agramonte Piña, el espíritu mambí y la resistencia para enfrentar cada día nuevos retos y mejorar la salud y la calidad de vida de los niños.
Se logra buscar la alternativa, pero los médicos y el sector de la salud en general, pasan mucho trabajo en algunas ocasiones para poder atender con calidad a estos pacientes; y donde más se ven las afectaciones es en los servicios cerrados, en la neonatología, la terapia intensiva, y los salones de operaciones que son directamente donde se salvan a veces los niños, y donde se puede corregir alguna deformidad o alguna lesión tumoral en algún caso que se demora un poco la cirugía.

A través de la cooperación entre empresas y organismos se buscan soluciones alternativas para resolver algunos problemas de los servicios generales, comenta el director del Pediátrico de Camagüey, doctor Andrei Rodríguez Navarro.
No solamente recibe el impacto del bloqueo la parte médica, sino también los trabajadores de servicios, para la buena higiene del hospital; y los efectos incluyen la operatividad de las calderas, los grupos electrógenos, el gas licuado, que son cosas indispensables para que funcione el engranaje de un hospital pediátrico, o de un hospital de manera general.
Escuche y descargue la propuesta radial:
Se están buscando alianzas con las empresas, se están haciendo gestiones para garantizar el correcto funcionamiento de tuberías y los tachos del gas licuado, la lavandería que tiene problemas con algunas piezas que son importantes ahí. Un ejemplo reciente, lo pasamos con unas poleas para el aire comprimido del centro, que se rompieron y pudimos solucionar el problema de forma inmediata con la rápida cooperación de trabajadores de otras entidades.

El Hospital Pediátrico Eduardo Agramonte Piña, de Camagüey dispone de más de trescientas 50 camas, y tiene carácter regional para atender a pacientes de las provincias de Ciego de Ávila y Las Tunas, en cinco especialidades.

Cuando el gobierno de los Estados Unidos aprieta el cerco sobre Cuba, pone también en juego la vida de los niños que reciben atención de salud en la terapia intensiva e intermedia, y servicios especializados de neonatología, quirúrgicos, de neurocirugía, de onco-hematología y tratamientos de hemodiálisis. El bloqueo puede matar a cualquiera de esos niños.
(Fotos de la autora y de archivo)
