Villa Clara, volverá acoger el Jazz Plaza

Sosabravo y El Tosco: conexión artística villaclareña en el Jazz Plaza 2026

La celebración del Festival Internacional Jazz Plaza 2026 en Villa Clara se convierte en un puente entre la música y las artes visuales, honrando a dos de los más grandes creadores nacidos en suelo cubano: el pintor y grabador Alfredo Sosabravo y el músico José Luis Cortés, «El Tosco».

Con la imagen oficial del festival, la pieza pictórica «El Guateque» de Sosabravo, y el recuerdo del legado musical de Cortés, se teje un homenaje profundo a la identidad cultural de la nación.

Alfredo Sosabravo: El patriarca del color y la gráfica

A sus 95 años de edad, Alfredo Sosabravo se yergue como un patriarca de las artes visuales cubanas; nacido en Sagua la Grande, Villa Clara, en 1930, este versátil artista se formó en la Academia de Artes San Alejandro y desplegó un talento único que abarca la pintura, la cerámica, la escultura y, de manera muy especial, el grabado.

Su vínculo con el Jazz Plaza es directo y festivo: la imagen de esta edición es su obra «El Guateque», una pieza que captura la alegría y el movimiento de una fiesta popular.

Esta elección celebra no solo su 95 cumpleaños, sino la esencia misma de su arte, definido por la crítica como una explosión de colorismo, un sentido carnavalesco y una naturaleza onírica que celebra la vida.

Galardonado con el Premio Nacional de Artes Plásticas en 1997, Sosabravo es un clásico vivo cuya obra, llena de humor y vitalidad, sigue vigente e inspirando.

La conexión con la gráfica y su legado activo

Sosabravo fue un pilar del movimiento gráfico cubano desde su incorporación al Taller Experimental de Gráfica de La Habana en la década de 1960; allí dominó técnicas como la xilografía y la litografía, creando obras emblemáticas como «Sepelio del monopolio» (1960) y «Ave blindada» (1962).

Su estilo, descrito como poesía visual en estado puro, combina figuraciones de su entorno con un lenguaje personal y a menudo incorpora textos como elemento gráfico integral.

A pesar de sus nueve décadas, el maestro mantiene una vitalidad creativa encomiable; su mensaje para las nuevas generaciones es claro y contundente: Hay que trabajar, porque a pesar de lo que rodea a uno, sea malo o no, todo pasa, pero la obra queda.

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