«Es más el tiempo que estoy en la INPUD que el que estoy en mi casa; mi papá ya se jubiló, pero fue fundador de esta empresa y desde pequeña me inculcó ese amor por la INPUD».
En noviembre de 1986, Niurka García Cuéllar llegó a los talleres de esmalte de la única fábrica de utensilios domésticos del país. Entonces recién había cumplido 18 años. El tiempo pasó y encontró en la Industria Nacional Productora de Utensilios Domésticos (INPUD) Primero de Mayo, de Villa Clara, no solo el sustento para su familia, sino también la superación profesional, que llegaría en 2002 al concluir sus estudios socioculturales en la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas.

Lo cuenta una mujer esbelta, de tez morena, atractiva y muy humilde que jamás se rinde. «Nosotros hemos pasado momentos muy difíciles —recuerda—. Hubo un Período Especial, fue cuando se empezaron a dejar de hacer las producciones aquí, en la INPUD, y nos dijeron un día: se cierra la fábrica o hacen bicicletas. ¿Y qué hicimos? Con el empeño de todos esos técnicos, de todos esos trabajadores, hicimos las bicicletas».
«Y todas las bicicletas nuestras andaban por toda Cuba. Eran los famosos ‘plátanos burros’ que la gente decía, pero fue la que resolvió el problema en aquel momento y nosotros salimos adelante con eso. Nosotros nunca nos dejamos vencer, nosotros siempre intentamos hacer algo».
Hoy, explica, no tienen sus producciones habituales, pero se han encadenado productivamente con todo el sector no estatal y con otras empresas. «Nosotros estamos trabajando con la empresa de materia prima», precisa.
Homenaje al Che y compromiso con Fidel
Niurka subraya que nunca se detienen, también como parte del homenaje al Che Guevara, quien fundó la industria. «Y no nos podemos quedar de brazos cruzados —afirma—. Si él nunca se quedó tranquilo, pues nosotros tenemos que hacerle homenaje. Qué orgullo, qué privilegio que esta industria tan importante para el país y para Villa Clara haya sido fundada por el Guerrillero».

Añade que la fábrica fue visitada en dos ocasiones por el comandante Fidel Castro, «que eso es también otro compromiso. Nosotros tenemos muchas cosas por las que luchar».
Esfuerzos en medio del bloqueo
A la vuelta de 40 años, recorriendo todos los días los gigantescos talleres de la INPUD, Niurka García Cuéllar —hoy especialista de salario y secretaria del Comité del Partido de la Empresa— habla con orgullo de los esfuerzos que ahora se realizan para no detener las producciones en un contexto marcado por el recrudecimiento del bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos contra el pueblo cubano.
«Hoy por hoy la UEV de Centro Plata es la que más vida tiene aquí en la fábrica. Hacemos las cajitas eléctricas de dos medidas, hacemos envases plásticos que son con los encadenamientos que tenemos, hacemos en algún momento piezas de repuesto para el ventilador. Estamos haciendo la junta, que es otra tarea fuerte que nos dieron. El ministro de Energía y Minas tuvo confianza en nosotros y dijo: «En la INPUD se puede hacer la junta’ porque eso es para el programa de ahorro energético, y en mayo debemos terminar el compromiso que tenemos».

Medalla Jesús Menéndez: el orgullo del colectivo
Esta mujer incansable recibió recientemente la Medalla Jesús Menéndez por sus relevantes méritos laborales y humanos. «Qué orgullo —expresa—, y en este año, en el año del centenario del Comandante, recibir esta medalla.
Yo recibí a los 25 años de estar aquí la del sector, y ahora recibo esta, que es el reconocimiento del colectivo, el reconocimiento de la CTC a tantos años de trabajo. Eso uno siente el orgullo más grande que pueda sentir».

Relata que su padre, fundador de la fábrica, cumplía años al día siguiente. «El regalo más grande que me hicieron fue esa medalla que te dieron aquí —le dijo él—, porque es el reconocimiento del colectivo». Y también sus hijas se emocionaron. «Al final es la familia quien siempre lo apoya a uno».
«Jamás he pensado en jubilarme»
Cuando se le pregunta si piensa en el retiro definitivo, responde sin titubeos: «Jamás he pensado en jubilarme. Las personas hablan y yo digo: yo no sé cuándo me voy a jubilar. Yo no lo he pensado, porque es que yo me siento tan bien aquí. La INPUD forma parte de mi vida. De esa cerca para afuera no me veo. Hice mi familia, aquí me casé, aquí tuve mis hijas. Mi vida completa está aquí».

Niurka García Cuéllar, una hermosa mujer villaclareña que jamás se rinde, encarna la resistencia cotidiana de quienes, desde la industria nacional, defienden cada día la soberanía y la dignidad de Cuba.
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