Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso: mucho más que un edificio

Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso: mucho más que un edificio

Por: Ilianis Cortés.

El Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso es el epicentro de la danza clásica y el arte lírico en Cuba. Su imponente fachada neobarroca es una de las postales más icónicas de la ciudad. Los detalles más relevantes sobre este coloso cultural se remontan a la historia del antiguo Teatro Tacón.

Inaugurado originalmente en 1838, en su época, fue el más grande de América y el tercero en tecnologías después de la Scala de Milán y la Ópera de Viena.

Otrora Palacio del Centro Gallego, el edificio actual, fue inaugurado en 1914, diseñado por el arquitecto belga Paul Beleu. Cambió de nombre en 2015, el Consejo de Estado decidió renombrarlo en honor a la «prima ballerina assoluta» Alicia Alonso, quien fundó el Ballet Nacional de Cuba y tuvo este teatro como su casa artística desde 1965.

Su diseño es una mezcla de neobarroco, con elementos del renacimiento español y francés. La fachada está decorada con cuatro grupos escultóricos en mármol blanco de Giuseppe Moretti que simbolizan la Beneficencia, la Educación, la Música y el Teatro.

Sala Federico García Lorca: Es la sala principal y tiene capacidad para unos 1,500 espectadores. Es famosa por su acústica y su majestuosa lámpara de cristal. En el vestíbulo principal se encuentra una estatua de bronce de Alicia Alonso, esculpida por José Villa Soberón, que captura a la bailarina en un momento de plena ejecución, recordándonos su eterno vínculo con este escenario.

Sugerencia para la visita: Te recomendamos no solo ir a una función, sino preguntar por las visitas guiadas con las que puedes ascender a los niveles superiores desde donde se puede apreciar de cerca el trabajo de orfebrería de los techos, y los detalles de las escaleras de mármol de Carrara.

Autor