¡Girón es hoy y es siempre!

Cuba está viviendo bajo el asedio permanente del gobierno de los Estados Unidos, cuya escalada de amenazas se ha arreciado en los últimos meses. Al brutal cerco energético, que agrava la política genocida de bloqueo de las últimas seis décadas, se suman las declaraciones de representantes de la élite gubernamental estadounidense sobre pretensiones de agresión militar.

El costo material y humano de ese bloqueo constituye una vergüenza que carga sobre sus espaldas el gobierno del mayor imperio de todos los tiempos. Es un acto ilegal e inhumano, violatorio del derecho internacional, que cada año condena casi la totalidad de los países miembros de la Organización de las Naciones Unidas y que, según han confirmado recientes encuestas, es rechazado por la mayor parte de los hijos de la patria de Lincoln.

Frente a ese castigo colectivo, el pueblo cubano ofrece los más nobles y admirables ejemplos de resistencia. Desde que el pasado 29 de enero fuera decretada la asfixia en forma de Orden Ejecutiva, ha sido aún más estoica la respuesta de este pueblo que continúa enfrentando los retos del desabastecimiento en cada labor o actividad cotidiana.

En medio de tales urgencias se levanta también un entramado de calumnias para desacreditar a Cuba y a su gobierno. Desde la maquinaria mediática imperante se nos hace una guerra desleal, colmada de exageraciones, embustes y descalificaciones, que nunca señala al verdadero causante de la situación creada y culpa al Gobierno Revolucionario de la crisis que de manera calculada y fría se provoca por quienes nos agreden. Se recurre a pretextos tan mendaces como que nuestro país constituye una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional estadounidense o a la designación como Estado que supuestamente patrocina el terrorismo.

Así se revela la hipocresía del verdugo, cuyas intenciones se describen en el Memorando del subsecretario de Estado Lester Mallory, en fecha tan temprana del proceso revolucionario como el 6 de abril de 1960, cuando en términos muy claros expresa el verdadero sentido de su criminal política:

…emplear rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica de Cuba. (…)  Una línea de acción que, siendo lo más habilidosa y discreta posible, logre los mayores avances en la privación a Cuba de dinero y suministros, para reducirle sus recursos financieros y los salarios reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del Gobierno.

Este acoso se ha extendido también al plano de las relaciones bilaterales de Cuba con otros países. Estados Unidos ejerce presión constante sobre gobiernos de la región, no solo para que rompan lazos diplomáticos con la Isla, sino también para que desamparen a sus propios pueblos, expulsando a profesionales de la salud que han sido durante años un asidero de esperanza para los más pobres.

Aislarnos también forma parte de su estrategia; sin embargo, existen en el mundo pilares de dignidad, pueblos y gobiernos que no se doblegan. Ahí están los ejemplos de México, Rusia, China, Vietnam y otros países hermanos. Ahí están los integrantes del Convoy Nuestra América, quienes desafiando amenazas, presiones y riesgos, en gesto simbólico, decidieron entregarnos, más allá de la ayuda material, su respaldo; reafirmando la máxima martiana de que «quien se levanta hoy con Cuba se levanta para todos los tiempos».

Herederos de un legado histórico, con la sangre mambisa y rebelde en nuestras venas, honrando el ejemplo y el coraje de los héroes y mártires de la Patria; como los 32 bravos combatientes cubanos caídos en Venezuela y de los jóvenes que frustraron la infiltración terrorista por Villa Clara, afirmamos hoy que Cuba no será jamás un trofeo, ni una estrella más de la constelación estadounidense.

Somos una nación con una gran historia y convicciones que defender; de hombres y mujeres pacíficos, solidarios; un pueblo que cada día con su obra realiza una Vindicación de Cuba; y que como en las arenas de Playa Girón, hace 65 años, bajo el grito de ¡Patria o Muerte!, obtendrá la victoria en defensa de la soberanía y el socialismo. 

En el año del centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, artífice de la primera gran derrota del imperialismo yanqui en América; con el privilegio de que el General de Ejército Raúl Castro Ruz, firme junto a su pueblo, continúa con el pie en el estribo; ratificamos la convocatoria de movilización nacional e internacional realizada este 16 de abril por el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y reafirmamos sus palabras:

“¡Mientras haya una mujer o un hombre dispuestos a dar la vida por la Revolución, estaremos venciendo!

“¡El carácter socialista de nuestra Revolución no es una frase del pasado, es el escudo del presente y la garantía del futuro!

“¡Girón es hoy y es siempre!”.

(Tomado de Granma)

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