La Plataforma de Diálogo Interreligioso en Cuba elevó, una vez más, su voz y plegarias para expresar la preocupación y rechazo de la comunidad creyente de la isla ante la actual escalada de violencia que laceran la autodeterminación y soberanía de los pueblos.
La declaración destacó que, «como hombres y mujeres de fe, entendemos que la paz no es simplemente la ausencia de guerra, sino la presencia de la justicia y el respeto sagrado por la vida».
Por esta línea, la plataforma expresó el rechazo absoluto a la confrontación y la violencia como medios de resolución de conflictos, así como el uso de la fuerza militar y la coerción económica para la injerencia sobre terceros países.
Recuerda el mensaje que la guerra es siempre un fracaso de la humanidad, una derrota de la política y una ofensa a los valores espirituales que promueve la comunidad religiosa.


De igual manera afirmaron que la paz es un derecho esencial de todos los pueblos y que ninguna ambición geopolítica o interés económico justifica el sacrificio de vidas inocentes, el desplazamiento forzado o la destrucción de hogares.
En su llamado la organización instó a los líderes de naciones y organismos internacionales a cesar las hostilidades y priorizar la inversión en la vida humana, la Salud, la Educación y el Desarrollo Sostenible por encima de los intereses económicos de la industria bélica de la muerte.
«La verdadera religión no conduce a la guerra, sino a la fraternidad; no incita al odio, sino que siembra las semillas de la reconciliación y la armonía», concluyó el documento a la vez que extiende su deseo para que la luz del entendimiento prevalezca sobre las sombras de la destrucción.
(CON INFORMACIÓN DE LA AGENCIA CUBANA DE NOTICIAS)
