CHAPEANDO: Somos lo que comemos y lo que decidimos creer de lo que comemos

Hoy debemos hablar de cosas serias y muy preocupantes que están pasando en nuestra región y el mundo. Es nuestro deber alertar otra vez a nuestra gente sobre las Fake news, la bola, la mentira del momento: el supuesto hallazgo y desmantelamiento de una fábrica clandestina de picadillo richmeat o Cocinerito, como se le conoce popularmente. Quizás ya usted oyó la mentira y el desmentido, pero vale reiterarlo. Ahí les va la mentiraza:

Bueno, ya eso fue ampliamente desmentido por Tribuna de La Habana y por las autoridades de La Habana. No es cierto. No ha pasado. Y quienes han visto la mentiraza echada a rodar por el Paparazzi advertirán que emplea fotos genéricas, de carnicerías, del picadillo conocido y de carros de policías que no aportan ningún elemento que relacione entre sí a ninguna de las imágenes. Los dos audios que escuchamos se circularon por WhatsApp y siguen exactamente la misma fórmula de otros audios con otras mentiras que hemos escuchado antes: personajes sin identificar en tono confesional dicen lo mismo con más o menos las mismas palabras con un solo objetivo: sembrar el pánico y la desconfianza.

A ver, puede ser que todavía alguien caiga con el cuento de los audios de WhatsApp, del tipo sin nombre que alerta a alguien en algún lugar que no conocemos o la señora creyente que habla a «los hermanos» como una predicadora voluntaria. Pero lo del tal Paparazzi es un cuento atrapa bobos. No puedo pensar que haya personas que caigan en las fantasías de esa criatura que presume siempre de fuentes anónimas que le informan secretamente cualquier barbaridad. Yo me niego a creer que alguien con mínimo de primaria vencido pueda creer esa sarta de mentiras.

Pero oh, sorpresa, miren lo que ha dicho el innombrable de la mentira del paparazzi. Vamos a oírlo y luego preguntémonos por qué desmonta la mentira. Qué gana con eso.

Interesante que no menciona al Paparazzi, no le da crédito y se aprovecha del disparate que cualquier ser pensante sabe que es mentira para ganar credibilidad él. Está muy cuidadoso Otaola. Debe ser cuidando su campaña electoral. No hay que dudarlo, pero creo que también está montado en la campaña de María Elvira y Díaz Balart contra las MIPYMES cubanas. Se le sale la línea editorial.

Concuerdo con los dos y agrego algo: no olviden que Richmeat es la primera fábrica 100 por ciento extranjera que se instaló en Mariel, que luego abrió otra planta y que ha aportado y aporta de forma sostenida a la canasta familiar un producto de indiscutible calidad, certificado por Cuba, por México, por todos los que tienen que certificarla. En primer lugar por los consumidores cubanos.

Resumiendo: es una bola muy mal intencionada por donde se le mire.

Seguiremos CHAPEANDO:

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