«En Rebelde: Cien Años con Fidel» deviene homenaje al guerrillero incansable, que hoy nos sigue convocando a la batalla frente a la adversidad.
Fidel, es de toda Cuba; y en el recorrido hacia el Centenario de su nacimiento -en estos tiempos tan difíciles- mantener vivo y eterno su legado será el mayor monumento que podamos cimentar.
Fidel es un país y su Centenario es de todos.
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En la educación de un pueblo nacen y se siembran las ideas. Como parte de su pensamiento político, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz consideró la educación como el instrumento esencial en la formación patriótica de los ciudadanos.
El líder histórico de la Revolución cubana, pedagogo excepcional, fue el gestor de un proyecto educacional que trascendió la pequeña Isla para multiplicarse en diferentes latitudes. Conocía bien la importancia de desterrar la ignorancia, la incultura y el analfabetismo.
Para Fidel, en la educación estaba la raíz, la sólida base para la formación patriótica de la nueva nación que se gestaba. Nos enseñó que justamente, la educación, es el arma más poderosa que tiene el ser humano para crear una ética, una conciencia, un sentido del deber, de la responsabilidad ciudadana y de la identidad nacional.



El pensamiento educativo de Fidel Castro es resumen y continuidad de los más valioso de las tradiciones patriótico-pedagógicas cubanas. En Fidel, su coherencia irrenunciable entre pensamiento y acción, nos permite descubrir como hilo conductor un profundo humanismo ético; y ratificar a la educación como instrumento de transformación social.
En el VII Congreso del Partido Comunista de Cuba, en el año 2011, Fidel expresó que seguía siendo como prometió, “un soldado de las ideas mientras pueda pensar o respirar”.

Y eso implementó siempre, durante su fecunda vida: fomentar la educación, desarrollar la cultura política, impulsar la dirección colectiva y sembrar ideas en su pueblo.
En los núcleos fundamentales de la educación político-ideológica de la escuela cubana, en el magisterio necesariamente perfectible, en la conciencia nacional, quedó marcado el pensamiento de Fidel. Sus conceptos, devenidos brújula para todos los tiempos, son la base de la formación patriótica de la nación cubana.

