Enfermeros que salvan vidas en Cojedes

El Licenciado en Enfermería Ernesto Hernández Román, enfermero anestesista, acaba de regresar a Cuba con el cumplimiento exitoso de su misión. Antes de su partida a la patria, lo entrevistamos en plena jornada laboral en el Centro de Diagnóstico Integral “Libertad de Cojedes”, ubicado en el municipio Ricaurte, del Estado venezolano de Cojedes.

Felicidad y orgullo transpiran las palabras de este joven internacionalista, quien nos expresó: “Aquí somos una familia, hemos logrado encajar a la perfección con el personal venezolano y con la entrega y el ánimo que ponemos para sacar adelante lo que hacemos con tanto amor”.

El “Libertad de Cojedes” es el único de su tipo en el Estado con las condiciones para realizar cirugías en un complemento ideal entre especialistas venezolanos, (cirujanos y anestesistas) y la decisiva participación de los cubanos en el área de enfermería.

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De acuerdo con Ernesto, desde que ingresa el paciente es recibido en Terapia Intensiva, donde se atiende con todos los requerimientos, con cariño, y precisamente el personal de enfermería se encarga de que todo marche de acuerdo con las medidas establecidas en el quirófano.

La Licenciada Marisol Iglesias Esquijarosa, enfermera instrumentista, responsable del área del quirófano, sonríe mientras nos muestra algunas cifras, que más que indicadores y números, hablan de la entrega de un colectivo unido, con mucho sentido de pertenencia, que no descansa.

“En lo que va de este año hemos realizado más de 30 cirugías, entre ellas, cesáreas, trabajamos mucho para que los pacientes estén bien, porque en definitiva, a eso hemos venido, para que el pueblo esté satisfecho con el trabajo de nosotros”, puntualiza.

Y así, lograron realizar un gran número de intervenciones quirúrgicas en el año que concluyó, donde vencieron grandes desafíos, los cuales seguirán sorteando en la actual etapa.

Según Marisol “el año 2023 fue muy fuerte, hicimos alrededor de 1500 intervenciones quirúrgicas, 20 cesáreas, en este salón hacemos cirugías de baja, media y alta complejidad, además, otros procedimientos como colectomía, operaciones de próstata, tiroides, que son complicadas, pero los resultados fueron exitosos”.

Por otra parte, la Licenciada Marisol Feijoo Reyes, enfermera instrumentista, es otra profesional clave en el team médico. Para ella, es un gran éxito la realización de jornadas quirúrgicas donde se operan personas que hace tiempo esperaban por esa oportunidad para mejorar su salud.

“Las jornadas siempre se organizan en convenio con la máxima dirección del Estado y las autoridades de Salud, vienen cirujanos y ginecólogos, hacemos cirugías de gran complejidad, por ejemplo, histerectomías, prolapsos vaginales con reconstrucción del suelo pélvico, son necesidades del pueblo a las cuales nosotros respondemos, también hay pacientes con problemas de vesículas, hernias, se realizan cesáreas, ningún paciente ni su familiar debe pagar un centavo por estos servicios, incluso a los enfermos se les traslada hasta acá en un transporte habilitado para ello, venezolanos y cubanos nos hemos compenetrado, somos un buen equipo, muy unido, a veces estamos desde las 8 de la mañana y en ocasiones es la una de la madrugada y estamos operando”, nos explica.

Ha habido momentos difíciles, una complicación, una urgencia, pero la profesionalidad y unión del colectivo ha sorteado todas las barreras, como refiere la Licenciada Iglesias Esquijarosa, quien admite que “existen cirugías que se complican, sobre todo con sangrados, pero en ese momento todo el mundo sabe lo que tiene que hacer, pasar un medicamento, velar la reacción del paciente, y siempre los resultados son muy favorables cuando se trata de poner toda nuestra experiencia en el empeño de salvar vidas”.

Por eso hay historias bonitas, que reconfortan, agrega la responsable del área del quirófano, quien recuerda “una paciente a la cual se le hizo una histerectomía con varias miomas, que pesaron siete libras, eso nunca lo habíamos visto en Cuba, aquí a veces las pacientes llevan años enfermas y no acuden al quirófano, porque no tienen dinero para operarse, para nuestro orgullo esa operación, que se hizo de manera gratuita, salió satisfactoriamente, como tantas otras”.

Este personal de enfermería siente la dicha de hacer su trabajo con amor, con resultados, con mucho sentido de pertenencia y con la unión de un equipo que se crece diariamente.

Marisol, con el rostro iluminado nos dice con mucho orgullo que a este CDI “vienen pacientes de Barquisimeto, Valencia, Portuguesa, de todas regiones, ellos se sienten satisfechos, dicen que los cubanos tenemos algo especial, se sienten muy bien con el trato que nosotros ofrecemos. Por eso me siento realizada, somos una familia, y estamos muy felices de que todo salga bien”.

Entretanto, Ernesto puntualizó que “todo éxito se basa en el trabajo, sobre todo el trabajo en equipo, mis compañeras y yo hemos encajado con los colegas  venezolanos, todo por  el bienestar del pueblo”.

Marisol Feijoo se suma al cierre del diálogo: “Periodista. ¿Cómo nos sentiremos cuando regresemos? Nos iremos  muy contentos con el deber cumplido y con la enorme satisfacción de que el pueblo de Venezuela se siente muy satisfecho con la atención de nosotros, y nos agradece con tanto amor”.

Son las historias y confesiones de profesionales de la enfermería que salvan vidas desde un salón quirúrgico  en Cojedes.

Detalles en la propuesta radial.

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