Camagüey, Cuba.– El primero de septiembre de 1976, Fidel está en Camagüey…
«Hoy nos reunimos aquí para inaugurar esta maravilla de escuela. No me gusta exagerar, pero creo realmente que se puede calificar de maravillosa esta escuela».
Hace 50 años, con la inauguración de la Escuela Vocacional General Máximo Gómez Báez, se celebra el acto nacional de inicio del curso escolar 1976/1977

Aquel día, el Comandante en Jefe Fidel Castro pide a estudiantes y profesores convertir el centro en una institución educacional de referencia… «De modo que no se diga solamente que Camagüey tiene una bella escuela, sino que tiene también un magnífico colectivo de profesores y estudiantes».
La Escuela Vocacional concebida para una matrícula general de dos mil 500 alumnos internos, surge con el objetivo de fomentar el interés por la ciencia y la tecnología, con un claustro de profesores, bien preparado, algunos muy jóvenes también.

Maestro de Física, Eliecer Ruiz Corbea: “entré a este centro con 21 años de edad. Toda mi vida laboral ha transcurrido en este centro. No olvido aquel día de la inauguración cómo nuestro Comandante compartió con alumnos y trabajadores, recorrió todas las áreas, y sus impresiones sobre la calidad de la escuela”.
La jovencita Iris Moré Fernández, recién graduada, inicia su vida laboral allí: “entré en agosto de 1976, proveniente de la Escuela Formadora de Maestros. Yo llegué aquí con 17 años de edad. Este ha sido mi único centro de trabajo.
“Es un orgullo llegar a cualquier lugar, y donde menos tú te lo imaginas y oír que alguien te llama, Profe…. Esos niños entraban aquí con doce años y hoy ya son hombres, son padres; y ya han pasado por tus manos, los hijos de muchos de ellos. Uno se siente orgulloso de esta obra que ha desarrollado a lo largo de todos estos años; y que muchos de tus alumnos, estén ocupando hoy lugares importantes en la producción, en la dirección, incluso de nuestro país”.

Hoy los alumnos fundadores recuerdan también la memorable jornada del primero de septiembre de 1976, junto a Fidel.
María de la Caridad Gómez Díaz: “algo que nunca he podido olvidar fue el recibimiento del Comandante Fidel Castro Ruz. Yo era una de las más pequeñitas de ese año y, por lo tanto, una de las primeras en la fila; y recuerdo que a mí me dio la mano, y mi mano era muy pequeñita dentro de la mano grande de él, que delante de mí era un gigante. Fue muy emotivo, fue muy bonito y es algo que nunca he podido olvidar”.
Cristina Guevara: “yo soy del primer séptimo de la Vocacional. Recuerdo que se crearon brigadas de madres, por ejemplo, mi mamá, Emelina Cabreja, modista, formó parte del equipo de costureras, porque había que arreglar los uniformes, no todos estaban a las tallas nuestras; y otras madres ayudaron a la limpieza de la escuela, había un movimiento de apoyo, de todos”.

Los recuerdos también marcan al Asesor de la Dirección de Comunicación Institucional del Ministerio de Educación Superior (MES), y Profesor Titular de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de La Habana, Doctor en Ciencias Pedagógicas, Félix Fernando Ulloa Arredondo, quien deja testimonio a través de sus Memorias, de la inauguración y los primeros años de la Escuela Vocacional Máximo Gómez Báez.
“Entramos con once y doce años a la escuela, éramos muy niños; pero no olvido la presencia de Fidel, era la primera vez que lo veía relativamente cerca y me impresionó su figura.
Recuerdo que en el acto Fidel expresó, entre tantas cosas, « esta escuela con que hoy inauguramos el curso será una gran escuela»; y realmente así ha sido, una gran escuela. Reconozco que ese día me marcó para siempre”.



Con orgullo, los camagüeyanos hablan de su escuela, de la Vocacional Máximo Gómez Báez, en la que se han formado miles de estudiantes, y hoy son profesionales, científicos, técnicos, artistas, obreros, periodistas, campesinos, trabajadores de un pueblo que tiene en esa escuela su obra maestra; que sigue siendo de referencia para la provincia y para el país, y lleva la huella de Fidel.
