Aquel 9 de septiembre de 2017, Rosa María Rodríguez Castillo vio cómo el huracán Irma se llevaba su casa y casi todo lo que había dentro. Nueve años después, en el mismo lugar donde todo se derrumbó, recibió las llaves de una vivienda nueva. No era la única. Junto a ella, otras cinco familias que también lo perdieron todo aquel día comenzaron hoy una nueva etapa.
En la capital villaclareña se entregó el primer módulo del llamado Proyecto Síndico y Central de Santa Clara: seis casas para seis familias que hasta ahora vivían en alojamiento temporal. Pero esto no termina aquí. Carlos Pérez, especialista de la empresa de servicios de ingeniería Nexo, explicó que aún falta un segundo bloque con otras seis viviendas.

La obra había comenzado en 2017 bajo la dirección de la Empresa de Construcción y Montaje. Hubo que levantar muros de contención que no estaban previstos, y eso consumió más materiales y dinero del planeado. Llegaron las interrupciones: a veces una semana sin poder trabajar, a veces dos. Pero cada vez, el colectivo de constructores volvió a arrancar pensando en las familias que llevaban años esperando.
El ingeniero Pérez señaló que todo el proceso ha estado marcado por la falta de suministros y financiamiento, una realidad común en estos tiempos. Y aunque los materiales para el segundo bloque ya están listos, terminar esas seis casas dependerá de que mejore la situación de los combustibles.
En el acto de entrega estuvieron Susely Morfa González, primera secretaria del Partido en Villa Clara, y la gobernadora Milaxy Yanet Sánchez Armas. Ambas destacaron el esfuerzo de los trabajadores de la Empresa Constructora Militar 3 Agrupación Santa Clara y de la Empresa Provincial de Construcción y Montaje.



Rosa María, una de las beneficiadas, confesó con la voz entrecortada que nunca perdió la esperanza. «Hoy por fin haremos realidad nuestro sueño de habitar en viviendas confortables», dijo en nombre de todas las familias damnificadas.
Recordó que fue exactamente allí donde aquel septiembre perdieron sus casas y tantas pertenencias. Agradeció a los constructores, al gobierno, al Partido y a todas las entidades que ayudaron. Hizo un reconocimiento especial a Osnay Miguel Colina Rodríguez, impulsor del proyecto, que incluso fuera de sus responsabilidades oficiales sigue llamando cada semana para saber cómo avanza la obra.

Rosa María habló de los tiempos difíciles que vive el país, del bloqueo recrudecido, del cerco del gobierno norteamericano. Agradeció a Fidel Castro, a Raúl Castro y al presidente Miguel Díaz-Canel. Y afirmó que son parte de un pueblo agradecido, convencido de que no mueren los sueños, sino el soñador cuando deja de soñar.
Y añadió, con la emoción todavía a flor de piel: «La dureza de estos tiempos no nos ha hecho ni nos hará perder la ternura de nuestros corazones».



