Terremotos en Venezuela: la tercera tragedia natural más compleja del mundo

El 24 de junio de 2026, Venezuela fue sacudida por dos terremotos consecutivos de magnitudes 7,2 y 7,5, con epicentros en Yaracuy. La duración total del movimiento telúrico fue de casi tres minutos, afectando gravemente a Caracas, La Guaira y otras regiones. Según cifras oficiales, más de 4.490 personas fallecieron y 16.740 resultaron heridas, mientras que más de 68.000 permanecen desaparecidas.

El especialista en resiliencia urbana, entrevistado por Venezolana de Televisión (VTV), destacó asimismo la rápida, organizada y efectiva respuesta institucional desplegada por el Gobierno nacional, los cuerpos de rescate y las organizaciones internacionales para atender de manera inmediata las necesidades de la población civil en el territorio afectado.

Miyamoto, quien cuenta con más de 30 años de trayectoria, dijo que, bajo una evaluación técnica, los daños estructurales se concentraron en la zona costera y en las laderas.

El ingeniero estructural Hideki “Kit” Miyamoto calificó estos terremotos como la tercera tragedia natural más compleja del mundo, después de los sismos de China en 2008 y Turquía en 2023. Miyamoto destacó la resiliencia del pueblo venezolano y la rápida respuesta institucional, aunque advirtió sobre daños estructurales graves en zonas costeras y laderas.

El impacto humano

El balance humanitario es devastador: más de 17.900 personas quedaron sin vivienda, 190 edificios colapsaron y otros 856 resultaron afectados. La emergencia ha obligado a habilitar 87 campamentos transitorios y desplegar más de 29.000 efectivos y 4.300 rescatistas internacionales.

La respuesta nacional e internacional

El Gobierno venezolano declaró el estado de emergencia y activó el plan “Venezuela Renace”, con apoyo de países como México y Japón. Naciones Unidas lanzó un llamamiento adicional de 298 millones de dólares para atender a 1,3 millones de personas en los próximos seis meses.

El ingeniero industrial, de la firma Miyamoto International, sostuvo un encuentro con el vicepresidente sectorial de Obras Públicas y Servicios de Venezuela, Juan José Ramírez, cuyo objetivo fue revisar las propuestas de análisis sismorresistente aportadas por esa empresa, a partir de su experiencia global ante eventos sísmicos de alta energía, los cuales obligan a tomar previsiones de alta ingeniería para adaptar las futuras edificaciones a las nuevas condiciones del territorio.

En La Guaira, crematorios y morgues trabajan día y noche para atender el alto número de víctimas. Cementerios han sido ampliados para sepultar a miles de personas, mientras familias continúan buscando a desaparecidos. La tragedia ha dejado una profunda cicatriz en la memoria colectiva del país. A pesar de la magnitud del desastre, especialistas aseguran que la reconstrucción es viable. El desafío será implementar normativas sismorresistentes y fortalecer sistemas de alerta temprana. La resiliencia del pueblo venezolano, sumada a la cooperación internacional, será clave para superar esta crisis y emerger más fuerte frente a futuras adversidades.

Confeccionado con datos de Telesur.

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