Hay una fuerza invisible pero poderosa que sostiene los cimientos de nuestra cotidianidad, y esa no es otra que el vínculo indisoluble entre quienes dirigen y quienes, desde el surco de la vida, construyen la nación día a día.
En las últimas horas, lo vimos latir con fuerza en los Consejos Populares Virginia y Sakenaf-Caracatey, donde la gestión gubernamental no llegó como una visita de paso, sino como un abrazo necesario que busca revitalizar el espíritu de nuestras comunidades.
Escuche y descargue la propuesta radial.
En esos barrios de gente humilde y batalladora, el diálogo se alejó de los formalismos para convertirse en una alianza de corazones. Allí, junto a los delegados, los representantes de las organizaciones de masas y esos líderes naturales que tiene cada cuadra, se trazaron los senderos para una transformación que no solo busca mejorar el entorno, sino dignificar la vida. Porque en el proyecto social cubano, la verdadera obra se levanta allí donde el vecino se siente parte de la solución.





Esa misma sensibilidad guio los pasos de la gobernadora villaclareña, Milaxy Yanet Sánchez Armas, hasta los pasillos del Comercial Virginia; fue un encuentro cara a cara con la realidad del santaclareño. Al detenerse frente al mostrador y en el portal del establecimiento, la gobernadora buscó la palabra franca del vecino, interesándose genuinamente por esas preocupaciones que, por pequeñas que parezcan, son las que definen el bienestar de la familia cubana.




Sánchez Armas fue categórica al dialogar con los presentes, aseguró que este espacio comercial tiene que transformarse en el centro de referencia del barrio. La aspiración es que allí, en el corazón de Virginia, el pueblo encuentre no solo servicios diversos y facilidades, sino un reflejo del respeto y la atención que merece.
Es, en esencia, la filosofía de trabajo que nos define el en la provincia, insistió la gobernadora.
