Leandro, y el amor en cada clase

Por: Esther De la Cruz Castillejo

Las Tunas.- En enero del año 2008 el joven Leandro Mastrapa Igarza comenzó a trabajar en la Escuela Secundaria Básica Urbana Wenceslao Rivero de esta ciudad como Profesor General Integral (PGI).

Ha llovido mucho desde entonces y todavía se siente agradecido. En esa escuela, estudiaron su abuela, sus padres, sus hermanos y él mismo. El sitio es parte indisoluble de su vida; y ahora son sus compañeros de trabajo muchos de los que antes le impartían saberes, atentos.

Rebelde confirmó los por qué aseguran que, quienes han sido sus alumnos, no lo olvidan.

Confieso que siento una adrenalina especial ante los muchachos; busco motivarlos a través de lo diferente, no solo en lo político, lo diplomático, lo militar. También me gusta acercarlos a los aportes de las civilizaciones a la cultura universal, abundo en asuntos referidos a la cultura, cómo eran las mujeres, su religión y costumbres.

Hacerlo de manera atractiva, llevar curiosidades, darles utilidad a la tecnología, los medios de enseñanza, software educativos y hasta las propias redes sociales.

Estamos en el Tercer Perfeccionamiento que, desde la enseñanza de la Historia, está llamado a ser renovador, para que los alumnos sean capaces de valorar por qué es importante lo que se les lleva al aula. Es necesario para que aprendan del pasado, transformen el presente y proyecten el futuro.

Este joven ahora avanza en un proyecto de maestría sobre didáctica de la historia, tiene una sonrisa amplia y comparte siempre con sus alumnos cuando le queda un ratico libre.

Empezó hace años, como PGI, y es de los buenos que se han quedado por el bien de todos.

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(Foto: Reynaldo López Peña)

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