Como una estrategia deliberada para lograr el colapso social en Cuba definió en su intervención Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, al asedio al que somete el gobierno estadounidense norteamericana a la nación caribeña.
Ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el jefe de la diplomacia cubana aseguró no obstante que no lo lograrán, y eso es gracias a la gestión desplegada por el país, a la cual se ha intentado responsabilizar de los impactos que provoca la política de cerco, y el apoyo de la solidaridad internacional.
«Cuba reclama que la dejen en paz», exigió para luego recordar: «Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí».
Escuche y descargue la intervención del Canciller cubano.
Rodríguez Parrilla, respondió a la frase “This is America” pronunciada ayer por el representante de Estados Unidos y sostuvo que ese planteamiento refleja una visión del mundo que trata y considera al planeta como si fuera parte del territorio estadounidense.
Frente a esa afirmación, el diplomático subrayó: “Esto es Naciones Unidas. Es la capital del multilateralismo. Es la capital de un orden internacional que tendría que estar basado en el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas”.
Reivindicó además a la Asamblea General como el órgano más universal y democrático de la organización.
Rodríguez Parrilla señaló que la frase del representante estadounidense no constituye un lapsus ni un simple error conceptual, sino que expresa una visión de fondo: la de quienes miran a Cuba y a los demás Estados miembros como si fueran algo cercano a uno de los 50 estados de la Unión.
En ese sentido, afirmó que esa perspectiva es la base del concepto de la “paz mediante la fuerza”, es decir, de la imposición de la paz por medio de la fuerza.
Ante ello, fue categórico: “Cuba no es una amenaza. El bloqueo sí”.
En esta línea, el diplomático condenó la actuación provocadora en la jornada previa por la representación norteamericana, la cual acudió a filmar sin consentimiento hacia el estrado de Cuba, lo cual provocó un altercado que culminó en una solicitud de expulsión de un funcionario cubano que suponía una candidatura importante de la isla a uno de los organismos multilaterales.
De igual manera denunció la presencia en la sala de un terrorista declarado, un criminal común, financiado por Washington y buscado por la ley cubana en clara violación de los principios y el recinto de la ONU.
«Constituye una falta de respeto a las víctimas del terrorismo y del 11-S su presencia en esta sala», señaló.
Sobre los impactos humanos que tiene esta política, advirtió que «ningún pueblo merece el abuso y el sufrimiento que hoy se nos impone».

El representante de la mayor de las Antillas señaló que se habla en la cuestión hasta de niños que se le privó el derecho del existir, aludiendo al incremento reportado en el país en la mortalidad infantil en más de cinco puntos.
Rodríguez Parrilla cuestionó el discurso negacionista de Washington que habla de no acceder a medicamentos y productos por culpa de la gestión del gobierno, cuando es el propio bloqueo el que impide el acceso a tratamientos específicos que solo se producen en EE. UU.
Mencionó que al mismo tiempo estas limitaciones privan al público norteamericano de beneficiarse de los avances de la biotecnología cubana.
De igual manera se refirió a una segunda frase pronunciada ayer por el representante estadounidense: “El bloqueo contra Cuba no existe”, y la contrastó con la realidad que, según denunció, sufre el pueblo cubano.
En ese marco, explicó que cada minuto de dilación procesal y cada minuto de deliberaciones implica daños extraordinarios para la población, daños que, dijo, no pueden medirse por el reloj de la sala.

Para ilustrar esa afirmación, pidió al webcast que hiciera zoom y mostró un contador que, según indicó, marca los daños del bloqueo a Cuba desde el comienzo de la sesión del día anterior, contados a precios corrientes en dólares estadounidenses.
De acuerdo con esa herramienta, desde que comenzó la sesión los daños del bloqueo equivalían a más de 22,9 millones de dólares.
Denunció que “desde julio la agresión adquiere una nueva y descarnada dimensión” con los esfuerzos del gobierno estadounidense por “obstaculizar, entorpecer y sabotear” el programa de transformaciones económicas y sociales que Cuba “soberanamente se ha trazado”.
Rodríguez Parrilla advirtió que, pese a la guerra económica, Cuba no cesará “en este empeño por el bienestar y la dignidad de los cubanos”.
El canciller citó directamente al secretario de Estado estadounidense, quien el pasado 7 de agosto habría expresado: “lo que estamos tratando de hacerles entender es que no hay ninguna válvula de escape; cada vez que creen un nuevo mecanismo para intentar librarse del lazo de la horca, nosotros simplemente lo apretaremos más”.
Sostuvo que el pretexto más manipulado por Washington es presentar a Cuba como “una supuesta amenaza para la superpotencia nuclear o incluso para el hemisferio”, una falacia que, afirmó, “ningún gobierno aquí representado admite o acepta”.
Frente a esas acusaciones, el canciller subrayó que “lejos de constituir una amenaza, Cuba ha contribuido a las prioridades de seguridad nacional de ese país”.
Fuente: Con información de la Agencia Cubana de Noticias.
