Cantor costumbrista de Guayabal emprende el programa por su cincuentenario

Las Tunas, Cuba. – El costumbrismo y la picardía hacen que a Gaspar Esquivel Suárez lo reconozcan en Cuba y otros países por varios seudónimos como “el Guayabero blanco”, “guarachero mayor” o “el cantor de Guayabal”, reflejando su dedicación a la guaracha, el son y la trova, géneros fundamentales de la identidad y las raíces cubanas.

Este delegado al Parlamento cubano por varios mandatos y Vanguardia Nacional de larga trayectoria, a través de las cuerdas pulsadas de su guitarra quincuagenaria, considera a la guaracha y al son como vehículos primordiales para la comunicación y la reflexión social, capaces de educar y transmitir mensajes mediante estribillos que facilitan la memorización y la difusión de ideas.

Dentro de la función social y educativa de la música, apegado a la guaracha-son y a la nueva trova, en su creación aparecen temas relacionados con el tabaquismo, el consumo de alcohol y la mujer rural, buscando siempre que el mensaje llegue a todos los públicos. Para ello toma como referencia la reacción de los niños en la medición del impacto de sus canciones, considerando que, si los más pequeños repiten y disfrutan el tema, el mensaje ha sido efectivo.

Este artista costumbrista y picaresco tunero ha recibido múltiples distinciones y reconocimientos que incluyen la réplica del machete del Generalísimo Máximo Gómez Báez, la Distinción por la Cultura Cubana, la Distinción Raúl Gómez García y la Medalla de Azaña Laboral, entre otros agasajos del Ministerio de Salud, las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el Partido Comunista de Cuba y la Asamblea Nacional.

El cantor de Guayabal ha participado en eventos nacionales e internacionales, destacando su presentación ante el líder histórico de la Revolución Cubana, Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en el Palacio de las Convenciones de La Habana, así como viajes de intercambio cultural en Alemania y México.

A partir de ahora, y en vísperas del 8 de mayo, Día del Son en homenaje al natalicio de Miguel Matamoros y Miguelito Cuní, en la salutación por la inclusión de este género como patrimonio inmaterial de la humanidad, desplegará un amplio programa de actividades por su cincuentenario como trabajador de la cultura. Dicho programa incluirá conciertos en zonas en condiciones de vulnerabilidad, prisiones, hogares de ancianos y el contacto directo con las mujeres y hombres del campo.

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