Reclaman en París dejar atrás injusta arquitectura financiera global

París- El secretario general de la ONU, António Guterres; y la primera ministra de Barbados, Mia Mottley, demandaron hoy cambios profundos en el sistema financiero internacional, para que esté a la altura de los desafíos de la humanidad.

La arquitectura financiera está en crisis, es obsoleta, disfuncional e injusta, y no responde a un mundo multipolar, advirtió al intervenir en la primera jornada de la cumbre para un Nuevo Pacto Financiero Mundial.

Guterres mostró inquietud ante esta situación, porque el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible se aleja, incluyendo lo relacionado con la pobreza y el hambre.

En ese sentido, lamentó que la pandemia de la Covid-19 y la guerra en Ucrania complicaran aún más las cosas.

Los países ricos pueden generar la liquidez necesaria para relanzar sus economías, capacidad que no tienen las naciones en desarrollo, las cuales enfrentan la disyuntiva de pagar las deudas o atender los problemas básicos de la población, escenario con una secuela terrible en varias generaciones, señaló en el Palais Brongniart (Palacio de la Bolsa de París).

De acuerdo con el secretario general de la ONU, los elementos expuestos ratifican que la arquitectura financiera internacional ha fallado en su misión de aportar a la seguridad global y a los países del Sur.

El sistema data del final de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), y refleja la correlación política y económica de fuerzas de entonces, cuando muchos países de hoy no estaban representados en la creación de las instituciones de Bretton Woods, el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), insistió.

También la primera ministra barbadense resaltó la urgencia de actuar en los profundos cambios, y el riesgo de la inacción o de ir lento.

No estamos solo pidiendo dinero, lo que demandamos es una transformación de la gobernanza financiera, porque el BM y el FMI se fundaron cuando nuestros países no existían, manifestó en la cumbre, que atrae a un centenar de jefes de Estado y de Gobierno, invitados por el presidente francés, Emmanuel Macron.

Para Mottley, el llamado en París no puede ser el de reforzar las divisiones y el orden del pasado, sino el de identificar los puntos comunes de cara al reto de salvar el planeta y hacer que podamos vivir en el mismo.

Ahora mismo, en el Caribe lidiamos con la amenaza de la tormenta tropical Bret, y pensé en si venir o no, pero estoy aquí por la importancia de que actuemos y de que no separemos la pobreza ni la educación del asunto climático, expuso.

La mandataria sentenció que el mundo no puede continuar a la sombra del viejo orden imperial y reiteró la urgencia de reaccionar para dejarlo atrás.

Lo que debimos hacer en un siglo, ahora hay que solucionarlo en una década, precisó.

(Fuente: Prensa Latina)

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