Tras la máscara del enemigo

Tras la máscara del enemigo

Ya es moneda corriente en internet toparse con información falsa, que aparece bajo una dirección suplantada, con el aspecto de un sitio oficial, diseñada para burlar cualquier filtro de seguridad.

A veces llega disfrazada de noticia en un perfil de redes sociales que creemos serio, otras, se presenta como una nueva disposición legal o una ley urgente que debemos conocer, pero todo es mentira, todo es apócrifo.

Quien recibe esa información se sumerge en una confusión absoluta. ¿Esto es real? ¿Acaso es falso? ¿Quién se esconde al otro lado de la pantalla? La respuesta tiene un nombre técnico, pero también una dimensión profundamente humana. Se llama spoofing.

En su definición más precisa se trata de una técnica de ciberataque, en la que una persona o un programa se hace pasar por otra entidad legítima, mediante la falsificación de datos, con el objetivo de obtener una ventaja ilegítima.

Puede adoptar múltiples formas: suplantación del remitente en un correo electrónico, clonación de una página web, falsificación de un perfil de redes sociales. Así, en el contexto de la guerra mediática, ha evolucionado de ser una simple herramienta de robo de datos a convertirse en un instrumento de guerra cognitiva.

Como documentan los investigadores Francisco Sierra Caballero y Salomé Sola-Morales en su trabajo Golpes mediáticos y desinformación en la era digital, las redes sociales son un escenario de disputa ideológica en las cuales el rumor, el bulo y la mentira se han convertido en ingredientes esenciales.

Ahora, la diferencia crucial entre el spoofing y otras formas de desinformación radica en la suplantación de la fuente, mientras que una noticia falsa (fake news) puede ser inventada, pero difundida desde una cuenta anónima, el spoofing se apropia de la identidad de alguien que ya existe: un banco, un medio de comunicación, una institución estatal, incluso un amigo o familiar.

Es la diferencia entre un rumor anónimo y una mentira que lleva la máscara de la autoridad, esa careta es la que la hace devastadora.

LA GUERRA MEDIÁTICA CONTRA CUBA: CIFRAS Y EVIDENCIAS

El fenómeno no es nuevo, pero sí se ha intensificado con el acceso masivo a internet y el auge de las redes sociales. Cuba es el centro de una intensa guerra mediática, que busca socavar su sistema político, económico y social.

En los últimos años, estas acciones se han sofisticado. Durante la pandemia de la covid-19, por ejemplo, se difundieron noticias falsas sobre la gestión sanitaria del país, a pesar de los reconocidos avances de Cuba en biotecnología y la creación de vacunas como Abdala y Soberana.

Un análisis publicado por el sitio Razones de Cuba, en abril de 2026, profundiza en el concepto de «guerra cognitiva de espectro completo». Según este reportaje, las tácticas más comunes, entre 2024 y 2026, han incluido cuentas sintéticas y granjas de bots, que se hacen pasar por cubanos dentro de la Isla, para proyectar una imagen de caos generalizado.

Es terrible, porque el ciudadano común, que enfrenta dificultades económicas fruto del bloqueo, recibe una avalancha de mensajes que le dicen que su gobierno le miente y que la Revolución ha fracasado, con el objetivo de hacerle dudar de su propia percepción de la realidad.

Más allá de las cifras y las tácticas, hay algo que ningún informe de ciberseguridad captura del todo: el impacto emocional en las víctimas. Las víctimas de un spoofing experimentan altos niveles de estrés, ansiedad y depresión, hay una metáfora que describe con crudeza esta sensación: es como si alguien hubiera secuestrado tu vida.

Además, porque en el caso del spoofing con fines de guerra mediática, el secuestro no es solo de tu identidad bancaria o de tu perfil de redes sociales, es el rapto de tu realidad, cuando un mensaje de texto te alerta sobre un peligro inminente que resulta ser falso, algo se quiebra en tu capacidad de confiar, esa quiebra es exactamente la que los estrategas de la guerra cognitiva buscan.

Por eso, en un contexto donde la información circula rápidamente, la capacidad de identificar noticias falsas y comprender el impacto de las campañas mediáticas se ha convertido en una herramienta clave de defensa.

Fuentes:

Golpes mediáticos y desinformación en la era digital. La guerra irregular en América Latina https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0188-252X2020000100121

Guerra digital contra Cuba: así se defiende la isla del ataque cognitivo en redes https://razonesdecuba.cu/guerra-digital-contra-cuba-asi-se-defiende-la-isla-del-ataque-cognitivo-en-redes/amp/

Página del PCC. Guerra mediática contra Cuba https://pcc.cu/guerra-mediatica-contra-cuba-0, ap, US Departament off State.

(Tomado del Diario Granma)

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