La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) modificó este martes las regulaciones sobre Cuba y estableció nuevas restricciones que afectan determinadas operaciones financieras y categorías de viajes autorizados
Las medidas forman parte de la política de asfixia y castigo colectivo aplicadas por el gobierno de ese país contra el pueblo cubano, amparadas en la Orden Ejecutiva del pasado 1ro de mayo, que establece acciones directas y medidas secundarias para intentar aislar a Cuba del comercio internacional.
Entre las decisiones anunciadas este 29 de septiembre por la OFAC se encuentran:
- Prohibir los viajes grupales educacionales («people to people educational travel»), que estaban previamente autorizados por la OFAC.
- A partir del 30 de septiembre de 2026, los viajes educativos relacionados con Cuba realizados por personas sujetas a la jurisdicción de los Estados Unidos deberán realizarse bajo los auspicios de una organización sujeta a la jurisdicción de los Estados Unidos, y casi todos los viajeros deberán estar acompañados por un representante de la organización patrocinadora.
- Ampliar la prohibición para que las personas sujetas a jurisdicción estadounidense no puedan realizar transacciones financieras directas ni indirectas con entidades incluidas en la Lista Restringida de Cuba.
- Eliminar la autorización de las llamadas transacciones bancarias “U-Turn”, que permitían a instituciones financieras estadounidenses procesar determinadas transferencias relacionadas con Cuba cuando el origen y el destino del dinero estaban fuera de Estados Unidos.
- Los bancos sujetos a jurisdicción estadounidense ya no podrán abrir ni mantener cuentas bajo la autorización eliminada para cubanos considerados empresarios privados independientes. Las cuentas existentes bajo esa disposición deberán ser bloqueadas, salvo que exista otra autorización de OFAC.
- Las instituciones bancarias ya no tienen permitido abrir ni mantener cuentas bancarias para ciudadanos cubanos que sean empresarios independientes del sector privado. A partir del 30 de septiembre de 2026, las instituciones bancarias que previamente mantuvieron cuentas para dichas personas de conformidad con la derogada sección 31 CFR § 515.584(h)(2) están obligadas a bloquear todos esos fondos y cuentas e informarlos a la OFAC, a menos que la OFAC autorice por separado. El acceso a los fondos bloqueados requiere una licencia específica de la OFAC.
EEUU y sus nuevas medidas coercitivas contra Cuba
Como parte de la máxima presión del Gobierno de Estados Unidos, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro publicó este martes una alerta oficial sobre la ampliación de sanciones y restricciones contra Cuba.
El marco regulatorio, que se publicará este miércoles en el Registro Federal, hace una revisión de las Regulaciones de Control de Activos Cubanos (CACR) para aplicar parte de la política exterior del presidente Donald Trump hacia Cuba, en particular la Orden Ejecutiva 14404, del pasado 1 de mayo, que amplía las sanciones para intentar aislar a Cuba del comercio internacional.
Según las medidas, a partir de su entrada en vigor este 30 de septiembre, los bancos sujetos a la jurisdicción estadounidense tendrán prohibidas las transacciones bancarias denominadas ‘U-Turn’.
También se eliminará la autorización que permitía a las instituciones bancarias estadounidenses abrir y mantener una cuenta exclusivamente a nombre de un ciudadano cubano que sea emprendedor independiente del sector privado.
Salvo que posean una autorización por separado, las instituciones bancarias sujetas a la jurisdicción de los Estados Unidos están obligadas a bloquear inmediatamente dichos fondos y cuentas, y necesitarán una licencia específica de la OFAC para desbloquearlas.
Además, se elimina la autorización relacionada con la asistencia a reuniones o conferencias profesionales en Cuba, o la organización de las mismas.
La OFAC limita igualmente el alcance de la autorización para instituciones académicas estadounidenses y su profesorado, personal y estudiantes en cuanto a determinadas transacciones relacionadas con el sector educativo que involucren a Cuba.Las restricciones forman parte de la brutal política de máxima presión -y máxima agresión como la catalogan autoridades en la isla- del Gobierno de Trump desde enero de este año.
En una vuelta de tuerca declaró entonces una emergencia nacional respecto a Cuba en el supuesto de que el país caribeño constituye una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, algo que el Gobierno cubano ha negado rotundamente.
Trump, con su orden, prohibió el acceso de Cuba a la compra de petróleo bajo la amenaza a terceros con la imposición de fuertes aranceles, tras lo cual se sucedieron otras disposiciones en lo que va de este 2026 que impactan todos los sectores en la Mayor de las Antillas.“Es evidente que sin avances”, afirmó en reciente entrevista concedida a Prensa Latina el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío, en relación con las comunicaciones directas y reuniones presenciales en meses recientes entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos.
No puede identificarse que existan avances, cuando el Gobierno de Estados Unidos “impone con frecuencia semanal o quincenal nuevas medidas coercitivas de castigo al pueblo cubano y continúa reforzando la brutal guerra económica”.
