La Habana.— El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, firmó este lunes el libro de condolencias abierto en la embajada de México en La Habana por el fallecimiento de Cuauhtémoc Cárdenas.
En su mensaje, el mandatario cubano señaló que “para Cuba ha sido un gran honor contar entre sus mejores amigos con un hombre como Cuauhtémoc Cárdenas, infatigable luchador por el progreso con justicia social para la hermana nación de México”.
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Díaz-Canel añadió que cubanos y mexicanos de diversas generaciones agradecen su “incansable aporte a la amistad entre nuestros pueblos” y reconocen “su interés, su altura moral y su dignidad a toda prueba como expresión de los mejores valores del pueblo mexicano”. Asimismo, expresó “gran dolor” y orgullo por “ese gran patriota latinoamericano”, y transmitió condolencias y apoyo moral y espiritual a la familia Cárdenas, al gobierno y al pueblo mexicano.



Acompañaron al Presidente el miembro del Buró Político y secretario de Organización del Comité Central, Roberto Morales Ojeda, y el ministro interino de Relaciones Exteriores, Gerardo Peñalver Portal. El embajador de México en Cuba, Miguel Ignacio Díaz Reynoso, agradeció al mandatario la deferencia de acudir a la sede diplomática.
Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, fallecido a los 92 años, fue ingeniero civil e hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río. Inició su carrera política en el PRI, partido por el que fue senador y gobernador de Michoacán entre 1980 y 1986, antes de encabezar la Corriente Democrática y romper con esa formación. Fue tres veces candidato presidencial (1988, 1994 y 2000) y en 1989 fundó el Partido de la Revolución Democrática (PRD), que se convirtió en la principal referencia electoral de la izquierda mexicana. En 1997 se convirtió en el primer jefe de Gobierno de la Ciudad de México elegido por voto popular, un hito en la transición democrática del país. Considerado un referente moral de la izquierda, mantuvo hasta el final una postura crítica y congruente con sus principios.

