La Caña Santa, curativa y aromática

No exageran aquellos que afirman que poseer una planta de caña santa es como ser dueño de un tesoro. Se trata de una hierba perenne, robusta, de hasta un metro de altura, originaria de la India y otras regiones de Asia sur oriental. Es muy utilizada como planta medicinal por las propiedades curativas que posee. 

Entre sus componentes figuran el aceite esencial con alto contenido de citral (75-85 por ciento), además de geraniol, linalol, metilheptona, citronelal, limoneno, diterpeno y otras sustancias. 

Expertos confirman que el aceite de caña santa tiene múltiples aplicaciones domésticas: resulta una hierba aromática. Muy popular, pues sus hojas se usan para preparar bebidas en infusión. Por otro lado, produce aceites esenciales (AE) obtenido del follaje, denominado Lemon grass, de un agradable e inconfundible aroma cítrico, que se asemeja a la combinación de geranio y limón. Es alto el contenido de citral 75-85 por ciento, además de geraniol, metilheptona, citronelal, limoneno, diterpeno y otras sustancias.

La aromaterapia es el uso de los aceites esenciales de las plantas para mejorar el equilibrio de la mente, el cuerpo y el espíritu. La usan los pacientes de cáncer para mejorar la calidad de vida y reducir la tensión, la ansiedad, el dolor, las náuseas y los vómitos que causa el cáncer y su tratamiento. 

Según sus defensores, al Cymbopogon citratus, por su nombre científico, se le reconocen cualidades antihipertensivas en el sistema cardio-circulatorio, también es antiespasmódica en el sistema digestivo; antiasmática para el sistema respiratorio, y anti fúngica y antibacteriana en su aplicación sobre la piel y mucosa. 

Un sitio web consultado afirma que la caña santa resulta una hierba aromática. Muy popular, pues sus hojas se usan para preparar bebidas en infusión. Justo, dadas las propiedades antibacterianas y antifúngicas que poseen los AE, sus extractos son usados para la fabricación de productos de aseo como perfumes y otros aromatizantes, al tiempo de constituir un recurso utilizado en aromaterapia y para elaborar repelentes artesanales. 

Para bajar la presión arterial se hierve un litro de agua y cuando esté en plena ebullición se le agrega un puñado de hojas frescas y desmenuzadas de caña santa (de unos 10 a 20 gramos).Se deja en reposo de 10 a 15 minutos, se cuela pero no con un colador metálico, pues las partículas de sílice que se desprenden de las hojas pueden ser nocivas para la pared estomacal. Es aconsejable emplear un paño fino o gasa. Se puede tomar una tacita por la mañana, otra al mediodía y una por la noche, preferiblemente sin endulzar la infusión. Los tallos y las hojas son las de mayores propiedades medicinales. 

En la zona oriental del territorio cubano, el famoso Pru lleva entre sus componentes un toque de caña santa. Dicha planta le proporciona un sabor peculiar a esa bebida refrescante, muy demandada, tanto por la población de las provincias de esa región, como por todo aquel que la prueba, incluyendo a los turistas extranjeros. 

Hace un tiempo, la caña santa en Cuba se localizaba, frecuentemente, en patios y jardines. Sin embargo, tras la implementación del programa de la Agricultura Urbana, es común encontrarla en organopónicos, huertos intensivos y fincas de plantas medicinales.

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